• El presidente de EE.UU. parecía no entender nada mientras Macron sonreía

  • La visita de Donald Trump París para conmemoran el centenario de la entrada en la Primera Guerra Mundial de EE.UU. en 1917 ha estado cargada de simbología desde que el presidente francés, Emmanuel Macron, lo recibiera. La última puesta en escena para despedir a Trump ha sido la venganza de Macron ha los interminables apretones de manos de Trump o los piropos en público a su mujer y primera dama francesa, Brigitte Macron.

    Ambos presidentes presenciaron una obra inesperada en la plaza de la Concordia de París, interpretada por músicos militares franceses en la celebración de la toma de la Bastilla. La canción que sonó fue “Get Lucky”, una canción creada entre el grupo de electro pop francés Daft Punk y el cantante americano Pharrell Williams. Toda una declaración de intenciones en un viaje en el que ambos líderes se han confesado “amistad” absoluta.

  • La reacción de Trump ha sido de total estupefacción. Por la cara de ambos líderes estaba claro que uno de ellos sí que parecía conocer la novedad de la banda musical. La sonrisa de Macron lo delataba. Además también sonaron otros temas conocidos como “One more time”, “Harder better faster”.

    A la fiesta se sumaron los demás asistentes al desfile, con palmadas al ritmo de la música que sonaba de los instrumentos de los militares. Las palmadas acabaron de acompañar un ritmo musical inusual en este tipo de ocasiones interpretado por músicos de todos los ejércitos franceses.

    Pese a sus diferencias en lo político, ambos líderes se han declarado respeto mutuo durante toda la visita oficial. Lejos parecen quedar los primeros momentos de tensión que protagonizaron ambos líderes en público. Lo que es seguro, que ambos han escogido al detalle cada movimiento público, pues como indicaba Macron hace unos meses: “no quiero hacer concesiones, ni simbólicas”.

  • http://www.lavanguardia.com

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here