Consumado el triunfo electoral de Sebastián Piñera, es bueno recordar lo que el presidente ha propuesto en temas de ciencia y tecnología para su mandato que comenzará en marzo de 2018.

Entre lo más destacado de su programa está el impulso del llamado “lenguaje digital” en la educación básica. “Iniciar el camino para que todos nuestros niños dominen el inglés y el lenguaje digital, incluyendo programación y pensamiento computacional”, según reza el programa de gobierno.

Desarrollar el programa Educación para el Futuro, con recursos educativos que promuevan la inserción de nuestros estudiantes en la sociedad del conocimiento y la información:

Plan Nacional de Inglés, incluyendo la eliminación progresiva de los doblajes en TV abierta, y Plan Nacional de Lenguas Digitales, incorporando programación y pensamiento computacional al currículo escolar.

Conexión a internet de alta velocidad en todas las escuelas del país y creación de programa de Big Data para apoyar gestión pedagógica de sostenedores y directores.

Nueva academia virtual “Conectados con el Futuro”, en colaboración con las mejores universidades e institutos académicos de Chile y el mundo, abierta a todos los ciudadanos, para ofrecer cursos digitales gratuitos sobre ciencia, tecnología y futuro, los que podrán ser convalidados en las instituciones de educación superior.

Ciencia, tecnología e innovación

En otros aspectos sobre ciencia y tecnología, el programa de Sebastián Piñera habla de destacar “la importancia de la investigación científica para el progreso futuro” y para ello, es necesario hacer modificaciones a las mallas educativas “para incorporar la ciencia”, además de organizar ferias de difusión de la actividad científica.

Además, el nuevo Ministerio de Ciencia y Tecnología firmado a comienzos de este año dará sus primeros pasos de la mano de la entrante administración.

Estos son los puntos propuestos por el presidente electo con la finalidad de que Chile “se inserte exitosamente y de forma protagónica en la cuarta revolución industrial”:

Conectar todas las comunas de Chile con fibra óptica e iluminar los principales espacios públicos del país.

Acercar la ciencia a la ciudadanía y en especial a los jóvenes, destacando la importancia de la investigación científica para el progreso futuro. Modernizar los currículos de estudio para incorporar la ciencia y organizar ferias de difusión de la actividad científica.

Reformular los programas de reinserción de becarios, introduciendo mayor flexibilidad y nuevos incentivos para integrarse a la comunidad nacional y creando programas especiales para capital humano avanzado en reparticiones públicas, incluyendo instituciones de las FF.AA. que realizan I+D.

Incorporar al sector privado en el desarrollo de la investigación científica y tecnológica fortaleciendo la Política Nacional de Centros de Excelencia, generando puentes universidad- empresa y readecuando los procesos presupuestarios para mejorar sus capacidades científicas y tecnológicas.

Apoyar proyectos de innovación que abordan desafíos sectoriales colectivos flexibilizando el uso de la franquicia tributaria a las actividades de I+D.

Reformular el Fondo de Inversiones Estratégicas, eliminando la selectividad sectorial anticipada y privilegiando el apoyo para enfrentar retos nacionales.

Flexibilizar las condiciones de uso y rendición de cuentas de recursos fiscales en proyectos de investigación científica, tecnológica e innovación.

Adecuar el marco administrativo que regula los proyectos de ciencia y tecnología simplificando la postulación y modificando las bases de los concursos haciéndose cargo de la naturaleza dinámica de estos proyectos.

Fortalecer la investigación científica y tecnológica, ampliando y diversificando los proyectos Fondecyt, creando el programa Fondecyt Senior para investigadores de destacada trayectoria y un Programa Nacional de Doctorados con orientación profesional que incluya intercambios con universidades extranjeras.

Reordenar la institucionalidad gubernamental por medio de un nuevo ministerio a cargo de las actividades de ciencia, educación superior, tecnología e innovación y revisar los campos de acción y programas de agencias como CONICYT y CORFO.

Aprovechar la condición de Chile como plataforma de “laboratorios naturales” creando programas que permitan convertir a nuestras regiones norte y austral en centros de investigación astronómica y antártica de nivel mundial.

Apoyar el desarrollo de la industria de la información con planes de formación y eliminando distorsiones tributarias como el IVA a la exportación de servicios y el impuesto a la importación de software.

Adaptar las regulaciones a los desafíos que impone la revolución digital, facilitando las transacciones digitales, incluyendo la masificación de la firma electrónica, el uso de plataformas de pre-pago electrónico, la digitalización de notarías y conservadores, la incorporación masiva de las tecnologías digitales en los ministerios y servicios públicos y el desarrollo de políticas de ciberseguridad.

Combatir el “analfabetismo digital” con programas educativos tanto a nivel de la educación básica y media como para el público en general, incluyendo la incorporación de programación en la malla curricular escolar.

Poner en marcha la agenda Todo Chile Emprende, la que dependerá de la nueva Oficina de Competitividad, Inversión y Productividad, para eliminar trabas, simplificar regulaciones y fomentar la competencia, incluyendo una nueva Plataforma Emprendedora para agilizar las patentes y permisos municipales, poder comenzar a facturar de inmediato e incorporar la obtención automática de una cuenta Rut.

Crear la plataforma digital Chile Atiende para Emprendedores y Pymes, de forma de concentrar los trámites más relevantes y establecer plazos máximos para obtener respuesta a la solicitud de permisos requeridos para iniciar las operaciones.

Complementar el Estatuto Pyme con un Estatuto para Emprendedores, que facilite el inicio de nuevos negocios disminuyendo las trabas y la carga regulatoria.

Poner en marcha el programa Pymes Digitales, orientado a apoyar el acceso a la conectividad y entregar capacitación a través de plataformas digitales.

Mejorar el acceso al financiamiento de las pymes creando un Registro Electrónico de Garantías y plataformas de información crediticia, sobre facturas y financiamiento colaborativo (crowdfunding). Fortalecer el sello Propyme, incluyendo mecanismos que favorezcan a quienes tengan el sello en los procesos de compras públicas, y mejorar el programa de garantías crediticias a pymes. Avanzar en la reducción de los plazos de pago a las pymes.

Adaptar la ley de incentivo tributario a I+D para facilitar su uso por parte de empresas de menor tamaño y nuevos emprendimientos, incorporando mecanismos de pre- financiamiento.

Incentivar la innovación social por medio de la creación de un fondo de US$50 millones para financiar Bonos de Impacto Social.

Modernizar la gobernanza de las instituciones de apoyo al emprendimiento y la innovación y dotar de autonomía a la Comisión Nacional de Productividad, con mandato para pronunciarse sobre los efectos sobre la productividad de las reformas y cambios regulatorios relevantes.

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