El abogado del supuesto hijo secreto de Julio Iglesias ha pedido al juez que el cantante se someta ya a la prueba de ADN para acreditar que Javier Sánchez es, efectivamente, su hijo. El letrado Fernando Osuna adelanta que si Iglesias se niega reclamará al magistrado del Juzgado de Primera Instancia 13 de Valencia que se hagan el test los hijos y hermanos de la estrella.

El objetivo, afirma Osuna, especializado en reclamaciones de paternidad, es acelerar un procedimiento que da por hecho que será largo y llegará probablemente “al Tribunal Constitucional y al de Estrasburgo”. “En el auto de admisión de la demanda el juez ya dijo que el juicio se celebrará, aunque todavía no sabemos la fecha. El motivo de pedir ahora la prueba de ADN es que queremos que los resultados sean conocidos cuando se celebre la vista. Hay que tener en cuenta que Julio Iglesias vive en Estados Unidos y se mueve mucho”.

El cantante, de 74 años, todavía no ha contestado a la demanda, anunciada en julio y admitida a trámite el 21 de diciembre. El juez le dio entonces 20 días hábiles para responder, un plazo que todavía no ha vencido. Este periódico se ha puesto en contacto con un representante del músico en España, que declinó hacer valoraciones.

Sánchez fue concebido presuntamente en 1975, en los días en que el astro de la canción, casado entonces con Isabel Preysler, coincidió trabajando con la bailarina portuguesa María Edite Santos en una sala de fiestas de Sant Feliu de Guíxols (Girona). La justicia desestimó dos reclamaciones anteriores de Sánchez por motivos de forma, pero el cantante nunca se ha sometido a la prueba de ADN.

Osuna recalca que en esta ocasión el escenario es muy diferente. El magistrado ha aceptado reabrir el caso porque Sánchez ha aportado una prueba de ADN con material genético de otro de los hijos de Iglesias obtenido por unos detectives en Miami que demuestra presuntamente la filiación con una probabilidad del 99,9%.

Si el cantante elude de nuevo someterse a la prueba, el abogado de Sánchez pedirá que se le haga el test a uno de los hijos reconocidos de Julio Iglesias. Y si este se niega, a otro, hasta reclamarlo consecutivamente respecto a los ocho hijos que tiene el cantante. Si ninguno acepta, solicitará que se hagan la prueba a los hermanos, tres en total, de Iglesias.

El letrado acepta que esta posibilidad es más difícil de admitir judicialmente, pero confía en que se anteponga la “búsqueda de la verdad”. “La pequeña molestia que puede implicar para los hijos o hermanos hacerse el test pesa menos que el impedimento que supone para una persona no conocer a su padre. Además, al resultado de esa prueba de ADN no se les daría ninguna publicidad, solo los conocería el juez”, argumenta.

Si tanto el cantante como sus familiares se niegan a colaborar con la justicia, Osuna, que ha ganado otras reclamaciones de paternidad, como la del hijo de Manuel Benítez, El Cordobés, está convencido de que el juez dispondrá de elementos suficientes para declarar la filiación.

“Negarse a hacerse la prueba implicaría muchos puntos en contra para Julio Iglesias. La lógica indica que lo hace para evitar que se conozca la verdad. Y si también lo rechazan su hijos y hermanos, puede deducirse que existe mala fe. Por otra parte, el juez ya ha dicho que la prueba de ADN que aportamos nosotros presenta, a priori, seriedad. Y hay que recordar que existen las pruebas presentadas en procedimientos anteriores, como las fotografías y los testigos que acreditan que realmente Iglesias y la madre se conocieron aquellos días”.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here