
La práctica de compartir los gastos de un hogar con una persona es de las formas más comunes que buscamos cuando somos jóvenes o solteros y queremos vivir en un departamento o casa bien ubicada, pero que por su alto costo no podemos pagar solos. Además, si tiene más de una habitación y siempre estamos solos, es inteligente compartir los gastos con otra persona. Sin embargo, tener un compañero de habitación puede ser un problema si las cosas no se dejan en claro.
De entrada debes de saber que al momento de tener alguien con quien compartir un mismo departamento o casa, implicará que no tendrás la misma privacidad que cuando vives solo. El baño, balcón, sala y la cocina (y las cosas del refrigerador) podrían ser puntos en los que tienen que ponerse reglas, pues de no hacerlo, las cosas se pueden salir de control.
Situaciones que ocurren cuanto tienes roommates:
Antes de pasar a los consejos, se supone que ya tienes un roommate, al cual investigaste un poco como para saber que es una persona tranquila, financieramente estable, limpia y comprometida.
Si es conocido de alguien más y te lo recomendaron como una persona seria, puede ser mejor, sin embargo, si las cosas no salen bien no culpes a quien te lo recomendó, porque al final tu darás el visto bueno.
- Tener un compañero de habitación que incumpla en plazos de pagos o rompa cosas suele ser uno de los problemas más comunes. Firma un contrato con la persona, aunque tú tengas la relación directa con el arrendador, en donde ambas personas se comprometan al pago puntual de la renta y los servicios. Firma también un acuerdo con esa persona para respetar la convivencia interna y hacerse cargo de gastos ocasionados por el deterioro del inmueble o electrodomésticos.
- ¿Qué pasa si de un día para otro llega con una mascota? Esto no puede ser nunca una sorpresa no contemplada, incluso si eres amante de los animales. ¿Si tu depa tiene solo una caja de estacionamiento asignada, quién la usa? Todo eso debes dejarlo claro. ¿Qué onda con las “visitas” que son invitadas a pasar la noche en el departamento? Tienes que establecer reglas para esos detalles, que no son nada insignificantes.
- Podrás ahorrar una buena cantidad de dinero en el gasto de renta y pago de servicios como luz, agua, gas e internet. Si los dos cumplen en tiempo y forma con los pagos, no tendrán mayores problemas y se beneficiarán de la división de los costos. Si alguien empieza a atrasarse o pedirte que lo esperes para el mes que sigue, tienes que poner un alto, pues se hace costumbre.
- No tendrás la privacidad de cuando vives solo, por ello debes tomar ciertas medidas de respeto al espacio – tiempo de la otra persona. Esto es, no llenes el baño con tus jabones, toallas o productos para el cabello. La otra perosna merece el mismo espacio que tu. Si él / ella compra sus productos de higiene, respeta y no los uses.
- Si tu roommate trabaja hasta muy tarde, o hace home office en su propio espacio, sin molestarte, no tiene sentido que invita a terceras personas a hacer ruido o escuchar música. Si quieres hacer esto lo ideal es que ambos lo hablen y haya un día de la semana en que puedas invitar a alguien o la otra persona, pero bajo ciertas reglas. Incluso, más allá del acuerdo con tu compañero de habitación, algunos complejos departamentales tienen reglamentos que se deben respetar.
Si de plano ves que las cosas con tu roommate no funcionan, dale tiempo para que se salga y empieza a buscar a otra persona. Ojo, esta no es una solución por dos cosas: la primera es que el nuevo compañero o compañera te salga igual o peor al que quieres manda a volar. Anteriormente escribimos un artículo sobre cuando tu roomie arruina tus finanzas, el cual te recomendamos leer con atención.
La otra es que tal vez tu eres el problema y no tienes una actitud de apertura para compartir con personas extrañas. De ser el caso, valora moverte solo a otro sitio que te salga más barato al actual, pero donde tengas la privacidad garantizada.
Por último, piensa en la cantidad de dinero que estás pagando de renta y evalúa si puedes ahorrar una cantidad para empezar a pagar una propiedad que ya sea para tí. Incluso en ese caso podría pensar en tener un roommate que aligere los gastos de la tarifa de pago que implica el crédito hipotecario. Sin duda es un esfuerzo, pero vale la pena pensando en que es una inversión a largo plazo y para un bien propio. Empieza a meditar qué te conviene más, si rentar o comprar tu propio inmueble.
No está por demás decir que en muchas ocasiones las personas hacen grandes amigos de sus compañeros de cuarto al grado de que se hace casi en familia. Hay de todo, sin embargo, seguramente en esos casos de ambas partes se respetaron las reglas y se echaron la mano cuando fue necesario. Sigue al pendiente de nuestra página de inicio para más información de finanzas persnales.
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