Confinamiento… haberlo, haylo |TECNOTVHN


El alma maldita se sentó al lado del otro ánima y con sumo cuidado se quitó lo que antaño había sido una bota de las buenas, de las que huelen a piel y nunca a pies. Con su huesuda mano repasó a conciencia la planta del pinrel.

—No caminaba tanto…

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