Si tomamos una muestra de personas al azar y les preguntáramos donde murió Nelson Mandela buena parte de ellas dirían que lo hicieron en la cárcel . Otros señalan lo que hizo en su casa, rodearon de sus familiares y, quizás, algunos se sorprendieron al saber que ha muerto.
Lo cierto es que falleció en diciembre de 2013 a los 95 años de edad, en su casa de Johannesburgo efectivamente, en la compañía de su familia. Pero es cierto que mucha gente está segura de haber visto la noticia de su muerte mientras cumplía la condena de prisión, en los años 80. Esta es una confusión tan común que al fenómeno que lleva hasta ella se conoce como Mandela “. Se debe a una modificación en la representación de los recuerdos . Al contrario de lo que muchas personas creen, estos no se reproducen, sino que se reconstruyen por lo que no se perciben siempre igual y se pueden modificar a partir de otras experiencias o ideas . Por eso, la noticia de Mandela debilitado en la cárcel pudo hacer que alguien interpretara que había muerto hasta el punto de recordar vívidamente detalles que nunca existieron. Esto se va extendiendo de unos a otros y al final creemos haber visto claramente el anuncio de su fallecimiento entre rejas. Y este no es el único ejemplo de este efecto.
Son muchas las imágenes o frases que creemos haber visto, a pesar de no haberlas presenciado nunca. Es común que se relacionen con momentos de tensión o ansiedad pero también a situaciones tranquilas, que tuvieron lugar durante la infancia o la adolescencia . Este es un momento en el que las conexiones cerebrales asociadas a la memoria están en pleno proceso de corte y reasignación por lo que es más común que se generen “interferencias” a la hora de reproducción recuerdos. ¿Pero tenemos son esos falsos recuerdos que tenemos sin saberlo? Aquí van algunos ejemplos:
Yo soy tu padre
“Luke, yo soy tu padre”. Sin duda, esta frase, pronunciada en español por la inigualable y mítica voz del gran Constantino Romero, forma parte de uno de los diálogos más importantes de la historia del cine.
Quizás los más fanáticos de la saga Star Wars no caigan en la “trampa”, sino quienes solo han visto la película unas pocas veces a un buen seguro recordarán haberla escuchado con claridad. Y, sin embargo, ni Constantino Romero ni nadie la dijo tal cual jamás. En realidad, lo que Darth Vader dice a Luke en esa famosa escena es “No, yo soy tu padre” . En ningún momento la iniciativa con su nombre. Ni siquiera ocurrió en su versión original, donde las palabras corresponden a su traducción literal al inglés: “No, soy tu padre”.
Espejito espejito
¿Quién no ha jugado alguna vez a ser la madrastra de Blancanieves diciendo la famosa fórmula frente al espejo? “Espejito, espejito, dime quién es la más bella del reino”. Si lo decimos es porque lo hemos oído. Estamos seguros, ¿no?
Pues, en realidad, si recordamos esas palabras con seguridad de nuevo estamos siendo engañados. En ninguna de las traducciones del clásico de Disney se escuchan las palabras “espejito espejito”. Podemos escuchar “sabio espejo consejero” o “espejo mágico” pero nada de esa famosa introducción.
¿Dónde te enteraste del 23F?
El 23 de febrero de 1981 fue en España uno de esos momentos que quedarán grabados en la memoria y por los que, pasen los años que pasen, siempre que alguien pregunte dónde está establecido cuando ocurrieron.
Muchos recordarán haber seguido el golpe de estado en directo pegados a la televisión presos de la incertidumbre y el miedo. Posiblemente sí estarían aterrados y confusos, pero no pegados a la televisión; ya que, si bien por aquel entonces, esta ya se encuentra en muchos hogares españoles, la retransmisión en directo solo tuvo lugar a través de la radio.
Horas después, empezaron a emitir programas televisivos sobre la noticia, pero no en directo. Posiblemente, la situación de ansiedad y estrés que vivían en aquel momento los españoles, viendo como la democracia volvía de nuevo a un colgar de un hilo, hacía que ambos momentos se mezclaran y creyeran haber seguido el minuto a minuto con la vista fija en el televisor. Pero no, en realidad no fue así.
Ser o no ser, esa es la cuestión
Efectivamente, esta es una de las frases más famosas de la literatura de Shakespeare y sí, Hamlet las pronuncia tal cual en la obra del mismo nombre. No obstante, no lleva ninguna calavera en la mano mientras tanto.
En realidad, este objeto aparece mucho después, en la primera escena del quinto acto cuando el protagonista encuentra en un viejo cementerio los restos de uno de sus mejores amigos de la infancia.
Sí que es cierto que en representaciones teatrales posteriores se han mezclado varias escenas, de ahí que puede que sí lo hayamos visto en realidad , sin que setrate de un efecto Mandela. Sin embargo, en su momento muchas personas creyeron haber tenido presencia o leído una escena que, en realidad, nunca tuvieron éxito.
La cola de Pikachu
Si hay un dibujo familiarizado con los niños de todo el mundo han estado familiarizados en las últimas dos décadas, ese es sin duda Pikachu. Quizás cualquier Pokémon, pero pocosn los hay más míticos que ese simpático roedor eléctrico de cuerpo amarillo, mejillas sonrosadas y cola en forma de rayo, cruzada por una banda marrón. ¿Hay algún fallo en la descripción? Quizás no lo veamos, pero lo cierto es que sí, pues en realidad su cola solo cuenta con una mancha oscura en la base. Nada de bandas.
Logos equivocados
En el tema de los logotipos de marcas también está muy presente el efecto Mandela. Si echamos la vista atrás, es posible que grabemos muchas veces partidas de Monopolio con los amigos o la familia en las tardes de domingo. También nos acordamos del logotipo, formado por un hombre con bigote puntiagudo, sombrero de copa y ¿monóculo? Puede que grabemos verlo con este último complemento; pero, en realidad, nunca formó parte del logo.
Como tampoco lo hizo la cesta de frutas de la marca de ropa Fruit of the Loom . Lo cierto es que el símbolo de la compañía es solo la fruta, una manzana y unas cuantas uvas rodeadas de hojas verdes, pero sin recipiente. Todo lo demás, es una mala pasada de nuestra memoria.
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