Reconocer para cosoñar

Written by

in

,

Avatar del Eduardo Antonio Quirós B.

Eduardo Antonio Quirós B.

“La sumatoria de todos los aportes, de todos los sacrificios (con sinceridad) genera una fuerza motriz de proporciones incalculables e imparable en beneficio de la sociedad toda”

Si, realmente, deseamos salir delante de este grave, es fundamental poner una disposición y utilizar todas las herramientas con la cuenta de nuestro país. Todas las implicaciones públicas y privadas, que, adicionalmente, para ser más efectivas, obligaciones actuariales en “colaboración armónica”. Lograr ese trabajo conjunto requiere conocer y reconocer las capacidades, su capacidad y capacidades.

Ese proceso de reconocimiento de todo lo que se puede contribuir para salir airosos de esta crisis necesita un valor relativamente sencillo, la sinceridad.

Imaginándonos en alta mar, luego de una tormenta, sin comunicación y con grandes pérdidas, el primer paso es juntarnos todos y sincerar nuestros de que dispone cada uno. Todos los alimentos, herramientas, talentos sobre la mesa para ponerlos en beneficio del bien común. Atendidos los casos urgentes (heridos), estructurar un plan y la acción.

Si alguien esconde algo que podría ayudar, será lapidado por el resto. La sinceridad en tiempos de crisis se convierte en valor principal.

Por otro lado, queda claro que todos son necesarios, allí enfrentados a la catástrofe no hay espacio para división. Cada uno tendrá que desempeñar su rol.

En ese momento, salvar la embarcación se convertirá en un propósito común. Los tripulantes siguen a un “cosoñar”, tener un sueño común, salvarse todos.

No estamos frente a un enemigo que hay que vencer. Afrontamos un reto que superar o un sueño que cumplir. Si bien se dice que las guerras unificadas, también desangran. Las intenciones colectivas crean comunidad (común-unidad). El enfoque es completamente distinto y aunque lo que vivimos es triste, debe ser esperanzador también. De lo contrario, el pesimismo se va a imponer y a ese es al primero que hay que dominar.

No podemos dar la espalda a los vivimos en una sociedad interrelacionada, intercomunicada e interactiva y en la medida en que no solo los expertos o las autoridades, sino los distintos sectores, los gremios, la academia y todo aquel interesado pueden acceder a información y dar a conocer sus hallazgos y propuestas estaremos multiplicando exponencialmente la capacidad colectiva que tenemos como país de fomento del crecimiento, mejor distribución de la riqueza, derechos humanos y los conocidos Objetivos de Desarrollo Sostenible.

Se habla de estabilizar la economía y me surge la pregunta: ¿Cómo estabilizar la economía? Si no hay nada más dinámico y volátil, en estos tiempos, que la economía. Habrá que empeñarse en sentido, actuar con audacia y utilizar los vientos (inciertos).

Todo cambia y cambia rápido, lo que se requiere es activar nuestras fortalezas y apuntar bien.

Pensemos en la ampliación del Canal. Se estructuró sobre la base del incremento del transporte contenerizado (crecimiento impresionante, en tamaño y en tránsito, de los contenedores portacontenedores); sin embargo, en estos cuatro años de funcionamiento del Canal ampliado ¿cuál ha sido el sector de mayor crecimiento? Los petroleros tanqueros y de gas licuado de petróleo y gas natural licuado. Hubo que cambiar hasta las reglas de navegación.

Otro ejemplo, antes del Canal esperaba a los perdidos -las navieras- llamaran para hacer sus reservas para cruzar el Canal y si se habían agotado los espacios, guardaban un último tránsito para subastarlo. Hoy día, hay más competencia, El Canal ha pasado un rastrear a los barcos utilizando tecnología satelital, y los contactos y asesoría sobre la disponibilidad de espacios para cruzar el Canal. Mejor servicio al cliente, mejores resultados.

Esa realidad cambiante reclama mameluco esquemas, uno de ellos es sumar al desarrollo a los sectores más vulnerables; convertir los recursos en más productivos (solo se logra, conociéndolos); y acelerando las transformaciones (sin temor).

Conocer y reconocer fortalezas y debilidades implica madurez como sociedad, porque esta pandemia no nos llega en un ambiente químicamente puro, tal vez todo lo contrario. Pero, entendemos que la construcción es entre todos o los pedazos los vamos a recoger entre todos, también.

La sumatoria de todos los aportes, de todos los sacrificios (con sinceridad) genera una fuerza motriz de proporciones incalculables e imparable en beneficio de la sociedad toda.

Abogado, presidente del Grupo Editorial El Siglo – La Estrella de Panamá, GESE.

.

Comments

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *