39 años entre luces y sombras

Avatar del Ernesto A. Holder

Ernesto A. Holder

La frase conocida, se escuché a Fernando “Nando” Martínez el viernes pasado, 31 de julio, fecha en que se conmemoraban los 39 años de la desaparición física del general Omar Torrijos.

La frase conocida, se escuché a Fernando “Nando” Martínez el viernes pasado, 31 de julio, fecha en que se conmemoraban los 39 años de la desaparición física del general Omar Torrijos. Nando hizo alusión a todos, líderes, seguidores, críticos, conocidos, desconocidos, religiosos o anónimos, incluidos a Torrijos, viven o vivieron sus vidas “entre luces y sombras”, acciones que pueden ser aplaudidas por admiradores o cuestionados vehementemente por adversarios o enemigos Al mismo Torrijos se le atribuye el dicho “el que es muy puro, se lo fuman”. El homónimo histórico de Torrijos, el Dr. Arnulfo Arias, levantando revelaciones o condenas por sus ejecutorias a lo largo de su vida.

A 39 años de su muerte no hay dudas de que Torrijos se ha convertido en uno de los personajes más importantes de la historia nacional con logros que muchos aplauden y enaltecen y desaciertos por los que lo condenan como un personaje “funesto” de nuestra historia.

Está el Torrijos, uno de 11 hermanos, militar graduado. El del cerro Tute, el del golpe del 11 de octubre de 1968, el jefe de gobierno de un régimen que persiguió encarceló y exilió panameños, incluso gente que luego lo apoyó en la gran causa nacional. El Torrijos que restableció las relaciones con Cuba, el grupo de Contadora, el jefe negociador de los Tratados que lleva su nombre, etc.

Los adversarios pretenden desviar la mirada histórica con una frase repetida constantemente: “los 21 años de dictadura”. El razonamiento, el estudio y la evaluación histórica, no funciona así. Los investigadores honestos, comprometidos con su oficio, a la vez que estudian diferentes fases de un personaje, por ejemplo, en sus conclusiones, no etiquetan el todo de su presencia histórica con frases puntuales ni conclusiones emocionales. Recurren a la evidencia concreta y demostrativa para hacer sus evaluaciones. Y deja espacio para la discusión y el intercambio intelectual con pruebas y para la corrección.

En los Archivos Nacionales de los Estados Unidos, reposa un informe del entonces embajador de los Estados Unidos en Panamá, Charles Adair, fechada el 11 de octubre de 1967, exactamente un año antes del golpe de Estado que derrocó al presidente Arnulfo Arias Madrid. Adair resume una conversación que mantuvo el oficial de informe, sin el nombre del individuo, con el secretario ejecutivo de la Guardia Nacional, teniente coronel Omar Torrijos.

Traduzco algunos señalamientos que el embajador Adair hizo en la nota dirigida al Departamento de Estado hecho y desclasificado hace ya algunos años: 1- “Aunque normalmente demuestra una considerable reserva en sus conversaciones, Torrijos está siendo emocionalmente envuelto en los temas…” [Emotional involvement]. Hay pocas dudas de qué quiso decir cada palabra que dijo ”. 2- “Hay mucha ‘corrupción’, dijo Torrijos, en todas las fases de la actividad del Gobierno, y la gente común no lo va a aceptar para siempre con la misma paciencia que han determinado hasta ahora”. 3- “A pesar de toda la corrupción que existe aquí, dijo, nunca verás a una persona de una familia conocida [well known family] “Ir a la cárcel sin importar su mar”. 4- “Torrijos solicitamos que lo que necesitamos es honestidad en el Gobierno y una contabilidad estricta de cada centavo de los ingresos públicos presupuestados para estos y otros destinatarios …”

Independientemente de los cuadrantes en que algunos desean encasillar a Torrijos, la historia arrojará que, durante su tiempo, entre luces y sombras, el mundo nos miraba con respeto y como un país digno. Con su liderazgo alcanzó la victoria más significativa de toda nuestra historia: la firma de los Tratados Torrijos-Carter y la recuperación de la Zona del Canal.

Hoy, la corrupción generalizada, nos cubre de una densa sombra de donde parece imposible salir. Debería ser de interés general observar a Omar Torrijos en la distancia. Sus enemigos, pretenden ser honestos, deben estudiar su ejecutoria y su pensamiento en el marco histórico con el máximo grado de objetividad. Dejar a un lado las intransigencias emotivas y con un profundo y reflexivo suspiro, 39 años que comenzarán a darnos la tranquilidad para evaluar el tiempo de Torrijos con serenidad. Verlo con un grado de frialdad que solo el tiempo nos provee para ver, venciendo la corrupción, podremos recuperar la dignidad que una vez sentimos como nación.

Comunicador

.

BUSCA TAMBIEN

EE. UU. UU. prohíbe las aplicaciones chinas TikTok y WeChat a partir del domingo – Prensa Libre

Usuarios en EE. UU. no podrá descargar o actualizar la aplicación móvil TikTok a partir …

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *