Tras una semana y medios de trabajo dedicados a un fabricante respiradores OxyGEN para enfrentar la epidemia de coronavirus, los 150 empleados de Seat que se dedican a su producción dejarán de hacerlo. Al menos por el momento, según informaban esta mañana distintos medios.

El fabricante automovilístico justificaba esta decisión, en efecto desde la noche del pasado miércoles, con los escollos determinados por la Agencia Española del Medicamento a la hora de homólogo los diferentes modelos expuestas. No solo en Seat han visto una negativa del ministerio, ya que hasta una cuarentena de diseños diferentes en total.

Esto incluye también al propuesto por el consorcio Catalán en torno al centro tecnológico Leitat, que fue propuesto también diez días atrás de forma pública, en una cooperación pública-privada sin precedentes que había puesto a la industria local de impresión 3D a trabajar por la producción de hasta 100 unidades diarias.

Nuevas exigencias: técnicas y de documentación

Desde un primer momento, tanto la comunidad fabricante como los fabricantes con capacidad de impresión 3D se había puesto en funcionamiento en torno a la interpretación de cualquier respirador funcional es mejor que ninguno, llegado el colapso, incluso si estos

Las propuestas presentadas por estas iniciativas con respaldo empresarial son ​​más robustas que las de las i niciativas particulares, pero se quejan de que los criterios técnicos y las exigencias se marcan a posteriori y no cuando se establece en primer lugar de la capacidad para fabricar desde cero este tipo de dispositivos.

 Fabricación del respirador OxyGen fabricado por Seat [19659008] Fabricación del respirador OxyGen fabricado por Seat
Seat

Matías Carnero, presidente del comité de empresa en Seat, se queja de estas modificaciones según recoge el diario La Vanguardia , entendiendo “que el Ministerio de Sanidad está desbordado y que quiere dispositivos con todas las garantías de seguridad, pero lo que es incomprensible es lo que no han establecido los requisitos de entrada, en lugar de pedir modificaciones sobre la marcha”. [19659002] La producción queda paralizada hasta que no se resuelva una última prueba, necesaria para la homologación exprés de los dispositivos. Este comprobaría la acumulación de energía electrostática por el dispositivo, que sería preocupante ante una posible interferencia con el resto del equipamiento médico dispuesto en las unidades de cuidados intensivos respiratorios.

Según este portavoz de Seat , “hay exceso de burocracia cuando de lo que se trata ahora es de salvar vidas”. El hasta el centenario y medio de trabajadores de distintos departamentos que ocupaban la línea 1 de producción lo hacían voluntariamente, trabajando sin descanso durante el fin de semana.

Fuentes de la automovilística afirman que la línea está preparada, a la espera de que sea posible industrializar el dispositivo y pueden fabricar hasta 13 unidades de este prototipo que cuenta con unas 80 piezas en total. Estas incluyen el motor de limpiaparabrisas que sería suficiente para hacer girar un símbolo que presiona un 'ambu', un resucitador manual utilizado habitualmente de forma temporal por el personal sanitario.

Varias comunidades autónomas afectadas en el suministro de equipamiento médico, en un exceso de demanda a nivel global que complica la compra de nuevos equipos. La semana pasada, el ministerio que dirige Salvador Illa anunciaba la compra de 700 respiradores, que no tenían necesidad para cubrir las necesidades generadas por la COVID-19.

Especialmente en comunidades autónomas como Madrid o Cataluña hijo necesarios estos equipos, donde se ha llegado a plantar la utilización de maquinaria hasta ahora dedicada a los cuidados de animales.

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