
LAS CLAVES PARA FRENAR LA CUARTA OLA EN ESPAÑA
El director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias (CCAES), Fernando Simón, definió la situación epidemiológica de España como un “valle” ante la estabilización de la transmisión del coronavirus tras un descenso en la incidencia acumulada a 14 días desde el 27 de enero. Sin embargo, el aumento preocupante de los contagios en otros países europeos hace presagiar que nos podamos encontrar a las puertas de una cuarta ola de infecciones.
Las tres oleadas previas de contagios han supuesto, por el momento, 3.212.332 infecciones y 72.910 víctimas por la enfermedad en España. Además, tal y como aseguró el propio Simón, la ocupación hospitalaria se encuentra en un punto peligroso donde “no está claro que pueda responder con fiabilidad ante un nuevo incremento de las infecciones”. Por ello, se hace más importante que nunca saber cómo impedir el crecimiento de los contagios.
Trabajos de rastreo
El rastreo es una actividad que pretende reconstruir los contactos de una persona que ha resultado contagiada por coronavirus. Gracias a ello, se puede poner en cuarentena a los contactos estrechos antes de que desarrollen un cuadro por la enfermedad y se conviertan en infecciosos.
Sin embargo, según el doctor en Salud Pública de Harvard, Elvis García, el rastreo en España se realiza de forma “poco coherente” y deja mucho que desear ”, puesto que“ falta una estrategia nacional basada en la creación de aplicaciones móviles que faciliten la tarea ”.
España implantó la aplicación Radar COVID, aunque solo tiene 7 millones de descargas en un país donde residen cerca de 47 millones de personas. Únicamente el 2% de los contagios nacionales se han detectado a través de este medio.
Atención a las aguas residuales
Los primeros signos de la enfermedad se pueden advertir en los organismos antes de que se desarrollen síntomas. Por ello, la Comunidad de Madrid ha desarrollado un programa pionero basado en el análisis de las aguas residuales: el Sistema Vigía. Este proyecto analiza la cantidad de virus que presentan 289 pozos repartidos por la región.
“Buscamos restos de los virus desactivados en pozos y nos adelantamos varios días a la curva de ingresos hospitalarios”, ha explicado el coordinador de Innovación en Red del Canal de Isabel II, Antonio Lastra. Gracias a este modelo, que se está implantando también en ciudades como Valencia o La Coruña, las autoridades pueden predecir la evolución del virus unos días antes de que se manifiesten los contagios.
Evolución de las nuevas variantes
La aparición de nuevas variantes de coronavirus ha obligado a la Unión Europea a incitar a los países miembros a la secuenciación e identificación de nuevas cepas de la enfermedad. Según Sanidad, este nivel de análisis alcanza el 5% de las pruebas, aunque los datos no son todavía oficiales y existen discrepancias respecto a si el muestreo es aleatorio.
El Ministerio de Sanidad emite periódicamente un informe sobre la evolución de las nuevas variantes en España. Actualmente, la variante británica B.1.1.7 supone más de un 50% de los contagios en España, aunque hay regiones como Asturias donde ocupa el 97% del espacio.
Evitar el colapso hospitalario
La ocupación asistencial comenzaría en un punto de partida “delicado” si incrementan los contagios. La ocupación de camas convencionales se encuentra en un 6,27%, mientras que la ocupación de camas UCI es del 19,52%. Comunidades autónomas como Madrid presentan una ocupación de intensivos del 33,58%.
Estos datos indican que el sistema sanitario no está preparado para un nuevo incremento de las hospitalizaciones que haría presagiar que la cuarta ola está ya aquí. “Cuando los hospitales se saturan, ya vamos tarde”, ha asegurado García.
Modelos predictivos
Con el avance de la pandemia, algunos especialistas matemáticos de la rama de estadística e incluso científicos están desarrollando modelos predictivos que realizarán, utilizando las cifras conocidas hasta la fecha, insinuar cómo va a evolucionar la transmisión en los días posteriores.
Sin embargo, todos estos proyectos se ven dificultados por el problemático de recogida de datos español, tal y como afirma el investigador del Centro Nacional de Biotecnología del CSIC, Saúl Ares. “El modelo de recogida de datos fue creado en 1927”, ha añadido.
Por ello, aunque la fiabilidad todavía podría ser mayor, estos trabajos permiten ver lo que va ocurriendo, aunque con cierto retraso.
Vacunación
Sin duda, la principal herramienta en la que están depositadas todas las esperanzas para acabar con la pandemia son las vacunas. Desde que comenzó la campaña de vacunación, la incidencia en los colectivos inmunizados ha descendido notablemente.
Ahora mismo “Es necesario vacunar a los mayores de 70 años, un colectivo que supone el 76% de las víctimas por la enfermedad en el país”, ha subrayado el portavoz de la Sociedad Española de Salud Pública, Manuel Franco.
No obstante, la escasez y el retraso en la llegada de vacunas junto con la aparición de efectos secundarios inesperados, tal y como ha ocurrido en los últimos días con la vacuna de Oxford / AstraZeneca, está ralentizando el proceso.
Medidas de protección personal
Por último, el principal medio para impedir el comienzo de una cuarta ola es el cumplimiento de las restricciones impuestas por las autoridades y, sobre todo, implementar las medidas de protección personal.
“La cuarta ola es evitable si llevamos a la práctica las herramientas que nos permiten mantener la incidencia en niveles bajos”, ha asegurado Franco. Por ello, el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud decidió reforzar las medidas durante el puente de San José y durante la Semana Santa impidiendo, de esta manera, la movilidad nocturna y entre regiones.

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