La autopsia al cuerpo de Gonzalo Calleja (29), el contador hallado muerto este jueves luego de pasar 24 horas desaparecido, determinó que no había signos de violencia, por lo que los investigadores sospechan que pudo haber sufrido un infarto mientras estaba secuestrado.
Los investigadores creen que el lugar del hallazgo del cadáver es una escena secundaria. La principal hipótesis es que murió en otro lugar y que su cuerpo fue arrojado por otras personas entre la maleza, debajo de un árbol, en un campo de trigo de las afueras de Paraná.
Horas antes de que se conociera el resultado de la autopsia, un joven que era buscado por su presunta participación en la muerte del contador se entregó ante los investigadores.
El lugar donde hallaron el cuerpo del contador. Foto Télam
El detenido fue identificado como Brandon Comas, un joven con antecedentes penales que vive en el barrio 1 de Julio, quien este viernes se presentó ante la Policía y quedó imputado por el delito de “secuestro y privación ilegítima de la libertad e intento de robo” .
El detenido será indagado en las próximas horas. “No tiene nada que ver con este aberrante hecho, vamos a poner a disposición su celular, el de su novia, cámaras y testigos que estaban con él en Concepción del Uruguay (a más de 260 kilómetros de Paraná) “, afirmó su abogado, Claudio Berón.
En tanto, los fiscales a cargo de la investigación, Santiago Alfieri y Mariano Budasoff, ordenaron más de 30 alanamientos. Durante los procedimientos se secuestraron más de 15 teléfonos celulares que deberán ser peritados.
Gonzalo Calleja, contador de 29 años encontrado muerto en Paraná. Su familia lo buscó durante un día. Foto: Facebook
La principal pista de la investigación es que Calleja murió en el marco de un secuestro y todo apunta a que su muerte está vinculada a la compra y venta de dólares, actividad que, según su propia familia, desarrollaba el contador, además de ser empleado administrativo en una empresa.
De hecho, en el auto de Callejas, encontrado el jueves 15 cerrado con llave y mal estacionado en el barrio 1 de Julio de Paraná, tenía 9.500 dólares en la guantera, añadieron los voceros.
Sin embargo, la sospecha es que el hombre llevaba 15 mil dólares al comienzo de la jornada, por lo que ahora intentan determinar con quién o quiénes se violaron en las últimas horas con vida y si realizaron las transacciones de cambio de divisas.
El cuerpo del contador fue hallado entre malezas en un descampado y debajo de un árbol, a más de 7 kilómetros de su rodado, sin que se encontraran hasta el momento de su teléfono, su campera y su mochila.
“Lo mataron”
En diálogo con Tennesse, Sofía, la novia del contador y la última en tener contacto con él antes de su desaparición, dijo que su pareja iba a realizar ese día “un cambio de dólares”.
“Nos íbamos a ver después de eso, le mande un mensaje pero ya no le llegó y ese fue el último contacto”, precisó.
Para Sofía, el joven “nunca se iba a meter en un lugar así -en el barrio 1 de Julio-, no hay explicación porque era una excelente persona y no le hacía daño a nadie”, y remarcó: “No lo encontraron, lo mataron y tiene que haber un responsable”.
En tanto, Lucas Calleja, hermano del contador, dijo que Gonzalo “compraba y vendía dólares con gente conocida, eventualmente por la tarde, cada tanto, hacía alguna transacción así” pero “siempre a conocidos oa gente recomendada”.
“Estoy convencido de que fue contactado por alguien conocido y de confianza, porque si él no lo conocía descartaba (el negocio), no quería hacerlo”, afirmó.
LM
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