Al entrar en la exposición El sueño americano, nos recibe una bellísima serie de serigrafías de Warhol en ocres, morados, amarillos, azules celestes y naranjas, con imágenes explícitas de una silla eléctrica. La imagen confunde y perturba. Se trata de una representación ya muy asentada en nuestro imaginario visual. La reconocemos de inmediato. Es hermosa. ¡Pero se trata de una silla eléctrica! Y eso nos aturde. El mismo Warhol, apologista del mercado, del consumo y de los billetes verdes, resulta a la vez un corrosivo crítico de las contradicciones del sistema capitalista. En Mi filosofía de A a B escribía: «Cuando Picasso murió, leí que había hecho 4.000 obras de arte en su vida, y pensé:“ ¡Caramba! Yo podría hacer eso … Ver más.
Cuatro mil cuadros en un día

Deja un comentario