David Villa: “Recuerdo todos los goles de mi carrera”

 Enrique Ortego

Por

David Villa Sánchez (3-12-1981) se acaba de retirar del fútbol activo y se lleva bajo el brazo el honor de ser el futbolista que más goles ha marcado (59) en los 100 años de historia de la selección. Todavía habla en presente, como si estuviera jugando y en el hotel AC La Finca, a pocos metros de su casa, hace balance.

-No es mala tarjeta de presentación.

-Pues no, para un niño que soñaba algún día simplemente con debutar y defender la camiseta de mi país en mi deporte, no está mal haber llegado a ser el máximo goleador. Es algo precioso.

-Decide retirarse del fútbol con su registro acuestas justo cuando se hayan perdido los 100 años de vida de La Roja.

-Sí, 100 años y con un final de centenario con muchos éxitos, pero también con una historia grande detrás, grandes futbolistas, muchas batallas de todos los que han defendido esa camiseta y verme ahí el primero de los goleadores es algo fantástico.

-¿Se ha mirado mucho en todo este tiempo el fémur de su pierna derecha que se rompió siendo un chavalillo y se le cayó otro niño encima

-Nunca le dio mucha importancia a ese scueso por dos razones. Una porque fui inconsciente de lo que me pasó. Era muy pequeño. Los recuerdos que me vienen son flashes que me cuentan mis padres. Y la segunda porque nunca tuve secuelas. No soy consciente de lo que sucedió esto por eso nunca le dio mucha importancia.

David Villa y enrique Ortego durante la entrevista.

-Ha sido usted casi el último mohicano, todos se fueron antes: Casillas, Puyol, Piqué, Xavi, Xabi, Iniesta, Torres … Solo queda Sergio Ramos.

-Pasa el tiempo volando para todos. Lo que hay que hacer es disfrutarlo al máximo tanto como jugador como ahora como espectador. Viendo las dificultades que tuvimos, me siento muy feliz de haberlas superado y haber pertenecido a esa generación.

-Decía Fernando Hierro hace unos días en Que no hemos disfrutado lo suficiente de los tres títulos consecutivos. ¿O usted sí que los ha disfrutado?

-Sí, pero estoy de acuerdo con Fernando. Es por culpa de la vorágine, la competitividad. Disfrutando hoy, pero mañana pierdes y se derrumba todo. Es algo que está implantado en el fútbol. Es difícil disfrutar porque al día siguiente tienes que volver a competir. Es la realidad. Y empiezas a disfrutarlas más en el momento que dejas de jugar, de competir. La vista atrás y la cuenta de que son cosas muy importantes que quizás podríamos haber celebrado más, pero la vorágine no nos ha dejado.

– Pasa el tiempo y no hemos encontrado los herederos de los dos grandes delanteros de aquella época dorada de los tres títulos. Han pasado Llorente, Soldado, Negredo, Diego Costa, Morata, Alcácer, Aspas, Rodrigo …

-Es complicado. Por eso me hace sentir más orgulloso. Durante este tiempo, e incluso en nuestra época, han pasado jugadores muy importantes que han vivido etapas diferentes porque han estado tiempo sin ir. Fernando y yo tenían problemas siempre convocados si no había sanción o lesión. Eso es muy complicado. Fernando y yo nos tenemos que sentirnos orgullosos. Y Raúl anteriormente. No solo es llegar a la Selección, sino también de mantenernos durante tanto tiempo a ese nivel tan grande. Para estar en la selección necesitamos hacerlo bien en tu club y luego hacerlo mejor cuando vas a la selección. Yo lo valoro mucho y seguro que Fernando también.

-¿O a lo mejor es que ustedes eran mejores de lo que se podría pensar y el tiempo les ha puesto en el sitio justo?

-Puede ser. Obviamente algo debemos tener para estar tanto tiempo, tiene una dificultad muy grande haber hecho lo que hemos hecho. Siempre nos compenetramos muy bien, siempre tuvimos esa relación importante con la gente que jugaba por detrás de nosotros. Nos ayudó mucho haber nacido en la generación que nacimos y además hay una parte del talento por nuestra parte, porque no tenemos problemas para mantener tanto tiempo.

-Ustedes mezclaban bien como delanteros … Eran una combinación perfecta. Él más a los espacios, usted más en apoyos cortos …

-Siempre dije que Fernando me ayudó muchísimo. Compartió con otros jugadores en la Selección, pero con él más que con ningún otro. Complementábamos muy bien. Lo que él tenía bueno, quizás yo no lo tenía. Mis condiciones han cambiado que él fuera mejor y las suyas que yo fuera. Nos hemos ayudado mucho en los goles también. Él ha marcado menos que yo, pero algunos fueron muy importantes. Lo que le faltaba a él, lo tenía yo y teníamos la capacidad los dos de aprovecharnos de las circunstancias del partido.

-Luis Aragonés y Del Bosque coincidieron en mandarle a usted un poco a la banda izquierda. Le alejaban del área, le alejaban del gol, su hábitat natural. ¿Por qué coincidieron los dos técnicos en la misma variante táctica?

– En la Eurocopa 2008, cuando jugábamos con dos delanteros, Luis siempre me decía que me separara, que no quería que me pegara con los centrales, que Fernando fuera más la referencia y que yo me acercara más a los locos bajitos Ahora vista, con el tiempo, fue una decisión muy acertada por los dos. Llegó un momento en que era complicado jugar con dos delanteros. Había que incorporar centrocampistas, a los Iniesta, Xavi, Silva, Cesc, Xabi, Busquets … Era difícil acoplar a todos con dos delanteros de referencia y tanto Luis como Vicente vieron que yo, por mis condiciones, tuve acoplarme más a la izquierda que Fernando

Los dos me cambiaron mucha libertad de movimientos. Jugó en la izquierda en otros equipos y no fue lo mismo que en la Selección. No es lo mismo para un delantero tener total libertad que tener que defender, seguir al defensa. Los dos me ayudan solo te movemos a la izquierda porque creemos que nos pueden ayudar, pero tú eres un delantero más. Esa confianza me sirvió para muchas veces sentirme incluso mejor a la izquierda que fijo por el centro. Participar más en el juego, que estará de nueve puro.

– Si tuviese que elegir una de sus principales virtudes, elegir lo bien que mezclaba los desmarques de apoyo y los desmarques de ruptura.

-Sí, puede que fuera mi mejor virtud. Sobre todo en la construcción el juego. La paciencia que tenía para estar abierto. Muchas veces pasaba el partido y quería irme para estar más cerca de la portería, pero como ya jugaba con Xavi y con Andrés en el Barcelona, ​​entendía ese rol que parecía que no participaba en el juego, pero estaba creando espacios para que Andrés y Xavi estuviesen cómodos ya la vez en segunda jugada me iban a hacer jugar a mí. Teníamos también a Xabi Alonso, Busquets o Piqué, que tenían un gran cambio de orientación y eso me permitía que estuviera abierto picar al espacio, evitando el fuera del juego y creando una ocasión de gol. Me pareció muy cómodo en la banda.

-Además, usted era de los que convivía bien con el fuera del juego, eran amigos del alma.

-Siempre viví en la línea del fuera del juego. Sé que hay estadísticas que dicen que soy uno de los jugadores con más fueras de juego de la historia de la Liga. Realmente cuando vives como yo lo hacía tienes que caer, pero cuando lo haces bien marcas muchos goles jugando al límite. Me ha dado más de lo que me ha quitado. Era un buen idilio. No solo son los goles que marcas directamente sino los espacios que generan fijos al central y lateral para que no salgan.

“Con gol se nace, pero también se macera”

– Ha reconocido sentirse más que cómodo caído a una banda, pero si Luis o Del Bosque le han dado a elegir la posición que más le gustaba, qué había elegido.

-Esta conversación la tuve con Vicente. Me dijo que veo un gusto en la banda y me pidió lo mismo que ahora. Y le contesté que me consideró muy cómodo. Participaba mucho más, tenía que pelear mucho menos con los centrales en el aspecto físico y yo no era un delantero con mucha fuerza. Le dije que me quedaba allí y había una etapa bastante larga, sobre todo en la Selección que prefería jugar por fuera que por dentro.

-Por culpa de su lesión de 2012, Del Bosque se tuvo que inventar la figura del falso nueve 'con Cesc, con Silva, incluso con Pedro.

-Me habría gustado disfrutar esa Eurocopa desde dentro, claro, pero la disfruté desde otro terreno e hicimos un muy buen fútbol, ​​no solo por ganarla. Tuvimos la capacidad de reinventarnos. Yo llegué lesionado, Fernando no había tenido un gran año y Vicente se reinventó con esa figura y supimos sacar de una situación adversa, como podría ser mi lesión, con la entrada de otros jugadores.

gol se va macerando a fuego lento a lo largo de la carrera?

-Las dos cosas. Se nace, igual que ser futbolista. Hay algo que tienes por instinto, lo llevas dentro y luego al final lo trabajas en tu etapa de formación y más adelante. Me acabo de retirar, pero hasta el último día aprendió cosas. Ha sido poco a poco mejor futbolistas, mejor delantero, mejor persona. Es lo bueno del fútbol que puedes crecer. Pero una parte se nace con ella.

“El gol produce adicción … cuando no llega”

-El gol produce adicción.

-Sí. Hay que saber llevarlo. Sobre todo en el momento que no llega.

-Un delantero sin gol no es nadie, ¿verdad?

-Todos los futbolistas suelen ser un poco egoístas en el buen sentido. Ser egoísta pensando también en el equipo es importante. Yo siempre pienso en el gol. Entro a un partido y pienso en el gol. Lo primero es que el equipo gane, pase lo que pase, pero si tú haces gol, el equipo tiene más opciones de ganar y eso es lo que te exige el equipo. El portero entra al campo pensando en su equipo gane, pero lo más importante para él es que no le metán gol. Prefieren ganar 1-0, que 5-3. Es algo que va en la sangre. Y yo creo que el delantero tiene que ser así. Yo soy así …

-Sigue hablando como un goleador …

-Hace tan poco que me he retirado que todavía me siento futbolista. O era así … Hay que intentar llevarlo bien en el proceso cuando te falta el gol, para intentar también disfrutar del fútbol, ​​para no ir al vestuario y decir no ha sido un partido completo porque no ha marcado el gol. Iba peleando durante toda mi carrera con ello, con esas situaciones. Cuando no ha marcado gol, es como si hubiera fallado algo a la hora de hacer tu trabajo.

“Siempre me llevé el fútbol a casa”

-No marcar le ha llegado a producir insomnio.

-Siempre he dormido bien, pero darle más vueltas a la cama, seguro. Desde que empecé hasta los últimos días. Soy una persona que siempre se llevó el fútbol a casa. No soy de ese tipo de personas que cuando la venta del vestuario cierra la persiana y hasta el día siguiente. No. Seguía durante todo el día pensando en el fútbol y analizando las cosas tanto buenas como malas.

-Ha marcado 59 goles con la Selección. ¿Con qué se queda con el primero o con el último?

-Con todos. Y si tuviera que elegir uno, no elegiría ni el primero contra Eslovaquia, que era importante, pero teníamos la clasificación hecha, ni con el último, que era bonito pero no sirvió para mucho porque en ese partido ya tenía en casa. Me quedaría con los importantes y que fueron los que nos daban los pases tanto en la Eurocopa como en el Mundial.

-El delantero es más egoísta que el centrocampista o la defensa.

-Todos los somos y es bueno si es en beneficio del equipo. Lo más importante para todos, se llevará la gloria uno u otro, es que el equipo gane. Es una realidad. Si el equipo gana, todos vivimos felices, Si pierde, da igual quién ha marcado el gol. En cualquier trabajo hay que ser egoísta. Yo tengo que entrar al campo pensando que tengo que marcar un gol. La gente que trabaja conmigo, espera que yo marque gol, no espera que el lateral derecho marque un gol. De él esperan que defienda bien al extremo izquierdo, que no haga centros. En mi caso, necesitas hacer gol en beneficio del equipo. Esa pizca de egoísmo de decir hoy quiero hacer gol, necesito hacer gol, creo que es buena.

– Me han dicho que si le doy una tarde es capaz de narrarnos uno por uno cómo fueron los 59 goles con la Roja …

-Y los 425 que marcó en mi carrera, sin ninguna duda. Necesitaría simplemente tener un tiempo libre para darle la mente y empezar a pensar. Es como un cartero que reparte cartas. Es mi abc del fútbol. Todo lo que obtuvo es por hacer muchas cosas, pero sobre todo por hacer goles.

“Para mí el fútbol era ver a la Selección”

-Siempre habla de su primer partido como internacional como algo inolvidable. Y eso que fue contra San Marino … No marcó.

-Tenía muchos sueños de niño. Desde que tuve uso de razón siempre quise jugar al fútbol y ser futbolista. Y entre los sueños, el alcalde de todos era jugar un partido con la camiseta selección. Era de muchos equipos. De muchos jugadores y de los equipos donde esos jugadores estaban. Era muy de Luis Enrique … Pero la primera camiseta que tuve fue la selección. Para mí el fútbol era ver a la selección. Mi padre dijo, hoy juega la Selección. Ese día cumplí el sueño de los sueños. Había llegado donde me había propuesto.

-Mundial de Alemania 2006. ¿Agridulce?

-El proceso hasta la Eurocopa del 2008 fue difícil para todos. De aprendizaje Muchos éramos muy jóvenes e inexpertos. Vivir ese mal momento del Mundial nos ayudó a ver lo importante y lo bonito que podría ser cambiar esa situación de que España nunca ganaba nada, que siempre pasaba lo mismo … Fueron momentos malos pero supimos darle la vuelta a todo.

-Luis dijeron que el 2006 les hizo hombre.

-Es lo que intentaba explicar. Luis era más directo. Nos hizo madurar.

– Eurocopa 2008. Todo rodado. Semifinales contra Rusia. Se le ocurre lanzar un golpe franco y se lesiona. Se pierde la final contra Alemania.

-No me arrepiento de haberlo tirado. Nunca me arrepentí de nada de lo que hice. Me preguntaban si no habría podido jugar la última era una espinita clavada y yo pensaba que era un privilegiado que estaba en el banquillo en una final y encima había sido protagonista hasta entonces. Lo disfruté muchísimo. El disgusto me duró un par de horas, rápido fui consciente de lo que suponía estar allí, pese a que estuviese lesionado.

-En el Mundial 2010, todos sus goles sirven para ganar partidos.

-Por eso son a los goles que más importancia les doy. Los que más recuerdo son siempre los que acaban el partido y hemos ganado 1-0, 2-1 o 3-2 y ha marcado el gol de la victoria. Es lo que más me ha tenido siempre.

-Sin esos goles no podríanmos estrella.

-Los tuve haber hecho otro jugador, tenía la confianza de los entrenadores y era el finalizador. Hacía los goles que hace todo el equipo trabajaba para que yo finalizara.

“En el mundo tendrá iluminados”

-¿Y cuantas veces le ha dicho a Andrés, condenado marcaste el gol con el que había soñado toda la vida?

-En ese Mundial tenían iluminados. Se dio todo. Si tienes una encuesta antes del partido y preguntas quién queríamos que hiciera el gol, creo que todos hubiésemos dicho Iniesta. Por lo que representa dentro y fuera del campo. Me habría gustado marcarlo a mí, un Cesc o a Torres, pero fue perfecto que lo marcara él. Era como decir esta generación ha ganado por lo que ha hecho, pero también por cómo lo he hecho y en este sentido Andrés era uno de los mejores embajadores de este estilo de juego y forma de ver el fútbol.

-Después llega la lesión del Mundialito y la Eurocopa 2012 que se pierde en la lontananza.

-Ahí sufro mucho. Lo primero que me viene a la cabeza cuando comienza a ser consciente de la gravedad de la lesión, es la Eurocopa. ¿Voy a poder llegar? Nunca había tenido una lesión grave. Y cuando empiezo a hablar de meses, comienzo a echar mis cuentas. Los doctores me miraban raro. Como digo, vamos a intentarlo pero es complicado. Hice todo lo que tenía que hacer para llegar.

Me abrió el 19 de diciembre, salí de la clínica el 24 por la tarde para pasar la noche con mi familia. El 25 fui a la clínica y el 31 y el 1… No pude hacer más. No llegué. Un gran aprendizaje. Y tuve suerte. Hubiera estado mucho más dolido si la selección no hubiera ganado. Hubiera pensado, fallado, pero al ganar medio mucha alegría.

-Tuvo que tirar muchos bemoles para llamar al Bosque y decirle que no llega a un tiempo.

-Ese día fue uno de los más complicados de mi carrera . Hablábamos casi todas las semanas con Vicente, con Miñano, el doctor Cota venía a verme. Todos expectantes. Vicente un día me dijo que aunque estuviese en una situación media, como para no ser titular indiscutible, él quería contar conmigo porque había perdido y era importante que estuviese en el equipo. Quedaba un mes. Hablé con todo el mundo y dije que lo mejor era no ir. Lo primero porque no estaba en condiciones y no iba a ayudar a la selección y tenía que pensar en mi club que quería tener un tope para la siguiente pretemporada. Por eso dije que no. Fui sincero. Él quería llevarme

-Mundial 2014. Llega Diego Costa y se hace con el puesto. Usted no juega hasta el último partido contra Australia, con España y eliminada. Es cuando le sale aquella frase del alma cuando es sustituido después de haber marcado un precioso gol de tacón. “No hombre, no”.

-Ese Mundial fue difícil para mí. Bueno para todos. No fue como todos esperábamos. La línea entre ganar y no ganar es muy complicada pero caer en la primera fase no entraba en los cálculos. Teníamos equipo para llegar más adelante. Me tocó vivir un rol diferente. Ya no era tan importante. Vicente apostaba por otros jugadores. Fue duro no jugar los dos primeros partidos. Intento vivir de la mejor manera posible. Estando preparado por si algún día me necesitaría como siempre. Al final no se me necesitó hasta el último día ya eliminados.

-¿Qué quería decir con esa frase?

-Ya había deseado que me iba a Nueva York. Me tomo el partido como cualquier otro. Yo no dejaba la selección. Ahora ya retirado no dejo la selección tampoco. No hay venta de mi decir que no a la selección, aunque respeto la decisión de otros jugadores. Era consciente de que era complicado que volvía a llamarme. Me salía del mercado español, europeo. Iba a una Liga que no es de las cinco mejores del mundo. Pensaba que quizás podría ser mi último partido. Lo afronté con una ilusión enorme. Por eso hice un gran partido. Entré al campo diciendo hoy es mi final del Mundial. Era el partido que nadie quiere jugar. Nos íbamos para casa, pero a mí me daba igual. Cuando el cambio me quedé un poco sorprendido. No había jugado en todo el Mundial, había hecho el gol, íbamos ganando. No me lo esperaba. La frase es como diciendo no me saques hombre. Más que cabreo fue una desilusión.

-Quién le iba a decir que tres años y dos meses después, Lopetegui le iba a repescar e iba a volver a vestirse la Roja. En ese momento dijo que esperaba más polémica, más ruido, por su llamada.

-Entonces tuve ya 34-35, tuve tres años sin ir, jugaba en la MLS y siempre me pongo en todas las situaciones, no solo en las buenas Estaba a buen nivel, pero la gente no me necesitaba. Esperaba que la gente criticara más a Julen y fue todo lo contrario. Me llevé una alegría enorme. La gente me recibió con mucho cariño. Fue una pena que me lesionara contra Italia y me perdí el partido de Liechtenstein, pero la historia acabó bien. Fue una experiencia fantástica. Volver a revivir situaciones que me habían hecho tan feliz.

-Pero se queda a dos partidos del Centenario.

-No lo veo como una espina. De niño soñaba con ponerme la camiseta algún día. Y me la puse 98. El 100 es un número, algo fetiche, pero 98 son una barbaridad y no solo los partidos sino lo que ganamos. Hacer goles importantes.

Un balón parado

  • Luis Aragonés . Nuestro padre y el inicio de todo.
  • Vicente del Bosque . La continuidad.
  • Fernando Torres . Mi gran compañero.
  • Pepe Reina . Mi hermano, mi confesor, mi ayuda, mi sicólogo. Todo.
  • Un partido . La final del Mundial.
  • Un gol. El de Chile del Mundial.
  • Una pregunta que quisiera responde r. Me ha hecho todas.

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