La llegada de Pedro Acosta al nuevo circuito de Balaton Park se esperaba con optimismo. Las expectativas del piloto de KTM se cumplieron desde los primeros entrenamientos libres del viernes. Acosta cerró el primer día en el trazado húngaro entre los tres primeros clasificados, aunque las caídas frenaron su potencial en algunas ocasiones.
Durante el Gran Premio de Hungría, el piloto murciano sufrió tres caídas. Una durante la ‘Practice 1’, pero eso no le impidió hacerse con el mejor registro. El sábado cayó durante la jornada de Q2 y protagonizó uno de los momentos más impactantes del fin de semana. La tercera caída para su desdicha llegó en la carrera al sprint.
El impacto contra la cámara
El accidente se produjo durante la jornada de clasificación de la categoría reina (Q2). Pedro Acosta perdió el control de su moto en la curva 8 en el trazado húngaro, una de las curvas más rápidas. La KTM rebotó por la grava a gran velocidad. La moto del ’37’ no pudo frenarse y acabó volando hasta pasar las barreras de protección. La moto de la marca austríaca acabó golpeando a una de las cámaras que se encontraba en la misma curva. João Cabrera, el cámara brasileño, tuvo reflejos y se apartó a tiempo del posible impacto.
El regalo al cámara
Al finalizar la carrera sprint, Acosta buscó a Cabrera para conocer de primera mano su estado tras el incidente. Durante el encuentro ambos se abrazaron y el murciano le entregó al cámara una de sus deslizaderas firmadas.
El final del Gran Premio
El fin de semana en Hungría llegó a su fin y Acosta lo cerró con el mejor resultado de la temporada. El piloto de KTM se hizo con la segunda posición, pero antes de subir al podio fue a visitar al cámara. Pedro le lanzó un corazón y un beso desde la pista para despedirse. Desde fuera de la pista, João respondió con el gesto del pulgar hacia arriba al piloto.
.

Deja un comentario