Se sabe que las hembras de los mamíferos tienen clítoris, si bien se trata de un órgano poco estudiado en general. Ahora, un equipo internacional, dirigido por la Universidad de Adelaida (Australia), ha descubierto que las serpientes también poseen uno, aportando la primera descripción anatómica del mismo en un estudio pionero en su género. Los resultados acaban de publicarse en la revista ‘Proceedings of the Royal Society B’.
«En todo el reino animal, los genitales femeninos se pasan por alto en comparación con los masculinos», explica en un comunicado Megan Folwell, de la Facultad de Ciencias Biológicas de la Universidad de Adelaida y autora principal del estudio. «Nuestro estudio refuta la antigua suposición de que el clítoris (hemiclitores) está ausente o no es funcional en las serpientes».
En la investigación se examinaron los genitales femeninos de especímenes de serpientes adultas de nueve especies, en comparación con los genitales de serpientes macho adultos y juveniles. En concreto, se estudiaron la Acanthophis antarcticus (también conocido como víbora de la muerte), la Pseudechis colletila Pseudechis weigeli y la Pseudonaja ingrami (nativas de distintas partes de Australia), la Agkistrodon bilineatus (nativo de México y América Central hasta Honduras), bitis arietans (nativa de las regiones semiáridas de África y Arabia), Helicops polylepis (de la Estación Biológica Madre Selva, Perú), Lampropeltis anormal (de Los Brisas del Mogotón, Nicaragua), y Morelia spilota (nativa de Australia, Nueva Guinea, Archipiélago de Bismarck, y el norte de las Islas Salomón).
Al estudiarla, se percataron de que el clítoris de las serpientes tiene forma de corazón. Además, perfeccionar que tiene nervios y glóbulos rojos que se asemejan al tejido eréctil de los mamíferos, lo que sugiere que puede hincharse y estumularse durante el apareamiento.
«Esto es importante porque se suele pensar que el apareamiento de las serpientes implica la coacción de la hembra, no la seducción», afirma lijadoras kate, de la Facultad de Ciencias Biológicas de la Universidad de Adelaida, y otra de las autoras del estudio. «A través de nuestra investigación hemos desarrollado descripciones y etiquetas anatómicas adecuadas de los genitales femeninos de las serpientes. Podemos aplicar nuestros hallazgos para comprender mejor la sistemática, la evolución reproductiva y la ecología de reptiles similares a las serpientes, como los lagartos».
Sanders añade que la investigación no hubiera sido posible sin la nueva perspectiva de Folwell sobre la evolución de los genitales femeninos. «Este descubrimiento demuestra que la ciencia necesita pensadores con ideas diversas para avanzar», afirma.
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