Ariel Garcé es mayoritariamente grabado entre los hinchas de fútbol por dos cuestiones: su inesperada convocatoria al Mundial de Sudáfrica 2010 y el planchazo que le dio a Fabián Vargas en el partido de ida de las semifinales de la Copa Libertadores 2004 entre River y Boca, que le valió la expulsión sobre el final del primer tiempo. Sin embargo, el propio Chino considera que esa acción no fue la más violenta que protagonizó en su carrera, sino que hubo otra peor, también contra el Xeneize y con una historia particular detrás.
Según contó el tandilense en una entrevista con el diario La Nación, la peor patada que pegó en sus 15 años de trayectoria profesional el 27 de marzo de 2011, en la derrota 1-0 de Colón frente a Boca como local, por el Clausura 2011. Y el destinatario no fue a quien le había apuntado: el defensor buscaba golpear a Juan Román Riquelme, pero el lastimado resultó ser Nicolás Colazo.
“Con Riquelme nunca me llevé bien, no me agradaban sus formas, nos hemos puteado en la cancha. metió un tiro libre al ángulo, perdimos 1-0, estaba medio enloquecido y le dije a Loustau, que era nuevito: 'Dame una para Riquelme, una sola'. Lo volví tan loco, que cuando faltaban cinco minutos me hizo como un gesto de aprobación. . Lo Sali de recherche, Pero Riquelme toco de primera, yo venia con el envión, no me Pude frenar y lo levante por el Aire un Colazo. Loustau me expulsó “, recordó Garcé.
El exdefensor, incluso, reveló que sigue sin tener buena onda con Román:” Hace mucho no nos cruzamos en Mar del Plata, yo iba con Placente, que es amigo de ambos. Él se paró a saludarlo y yo seguí de largo, ve que es algo mutuo “.
Respecto a esa acción con Vargas en la Libertadores, el Chino explicó:” Quedó en la selección de las mejores patadas, ¿no? Me dieron un pase, sé me fue larga y me tiré para enganchar la pelota, quise traerla, pero Vargas la tocó justo y le di. No quise pegarle; si hubiera querido, lo rompía todo. De hecho, ni siquiera le rompí la media. No digo que estuvo bien, eh, pero no fui a lastimar “.
Más allá de haber visto la roja y perderse el partido de vuelta de esa serie, el exdefensor considera qué patada significó el final de su carrera en el Millonario: “Muchos festejan esa plancha, pero al final fue la que me terminó echando de River”. Yo había vuelto de Morelia, los líderes venían hablando con mi representante para recomprarme y después de esa plancha no llamaron más y yo fui al terminar el semestre “.
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