En el templo del fútbol, los grandes siempre llaman la atención, pero son los pequeños quienes escriben las historias más inolvidables. Los matagigantes no solo son equipos modestos que sorprenden a los favoritos, sino símbolos de que nada está decidido hasta que el árbitro pita el final. Porque cuando un equipo humilde desafía a un imperio, no solo juega un partido: libra una pelea para ser eterno. Y ahí entra el Crystal Palace. El invitado inesperado al banquete de los reyes de Inglaterra, que tuvo el valor de mirar a los ojos a Manchester City y Liverpool y decirles que “hoy, no”, demostrando no entender ni de jerarquías ni de estadísticas.

El Crystal Palace ganó la Community Shield en la tanda de penaltis / AP
Si en el sur de Londres hicieran caso a los datos, no se habrían presentado en Wembley el pasado 17 de mayo. Pero tenían una cita con la historia. El Crystal Palace debía ganar el primer título en 164 años de historia. Autoproclamado como el club profesional más antiguo del mundo (1861), The Eagles se enfrentaban al Manchester City en la final de la FA Cup. Un gigante herido, pero gigante. El más temido en la Premier League en la última década, para ser exactos.
Hacer historia para dejar al City en blanco
Los pronósticos apuntaban a un triunfo holgado del conjunto skyblue. Durante el verano, Selhurst Park perdió a Michael Olise, que fichó por el Bayern Múnich. El City, por contra, pudo tirar de chequera en invierno para intentar revertir una temporada desastrosa y se acabó gastando 243 millones de euros en fichajes esa campaña. El Palace no ganaba un enfrentamiento ante el City desde el 30 de octubre de 2021, cuando asaltaron el Etihad con un 0-2 gracias a los goles de Wilfried Zaha y Conor Gallagher. Y sucedió el milagro. Un gol de Eberechi Eze a centro de Daniel Muñoz sirvió para arrodillar a los de Pep Guardiola y arrebatarles la corona. Lo que no sabían en Londres es que solo unos meses después volverían a demostrar al mundo su poder.

El Crystal Palace se proclamó campeón de la FA Cup ante el Manchester City / @CPFC
El hecho de ganar la FA Cup les permitía volver a pelear por un título este domingo, la Community Shield contra el campeón de la Premier League, el temible Liverpool de Arne Slot. Por si el técnico neerlandés no contaba con suficientes estrellas, en Anfield se propusieron revolucionar el mercado este verano: más de 300 millones de euros en cracks como Florian Wirtz, Hugo Ekitiké, Milos Kerkez o Jeremie Frimpong para completar una plantilla de ensueño.
Por contra, el Crystal Palace centró -y está centrando- sus esfuerzos en no perder a ningún jugador clave este verano, gastando solo 2,3 millones de euros en Borna Sosa y reforzando la portería a coste cero con la incorporación de Walter Benítez. Glasner consiguió retener a hombres fundamentales como Dean Henderson, Marc Guéhi, Daniel Muñoz, Adam Wharton, Eberechi Eze, Ismaila Sarr o Jean-Philippe Mateta. Pero su plantilla está a años luz de la del Liverpool, al menos en términos económicos y de estatus. El Palace volvía a ser el débil de la película. Un papel que disfrutan como nadie.
Primer batacazo del ‘superLiverpool’
Lejos de achantarse, volvieron a obrar el milagro en el mismo escenario, Wembley, que. Aunque si solo han pasado tres meses desde que derrotaron al City, quizá de milagro no tiene tanto. Hasta dos veces respondieron ante el ‘superLiverpool’. Primero, Jean-Philippe Mateta igualó desde el punto de penalti el tempranero gol de Hugo Ekitiké. Después, Ismaila Sarr firmó el definitivo 2-2 en respuesta al tanto de Jeremie Frimpong para volver a adelantar a los reds. El partido se iba a decidir en la tanda de penaltis.

El Palace obra otro milagro y fulmina al ‘superLiverpool’ / FA Cup
Mohamed Salah empezó con un disparo a las nubes que condenó a un Liverpool que ya no se levantó. Dean Henderson, uno de los héroes de la FA Cup -parando un penalti a Omar Marmoush en aquella final- detuvo dos de los siguientes lanzamientos, a Alexis Mac Allister y Harvey Elliott, y pese a los errores de Eberechi Eze y Borna Sosa, no le temblaron las piernas a Justin Devenny y el Palace se proclamó campeón de la Community Shield por primera vez en su historia. El matagigantes lo volvió a hacer.
164 años necesitaron para alzar un título. Solo tres meses para repetir. Ante Manchester City y Liverpool, los dos grandes dominadores del fútbol inglés en la última década. El deporte rey tiene estas cosas y el Crystal Palace encumbra a la perfección un término que nunca debe morir. Larga vida a los matagigantes.
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