
Salvo en una carrera, los errores de McLaren se han concentrado este ao en Carlos Sainz. Por supuesto, sin pensar en tramas oscuras ni intencionalidad alguna. Simplemente, son fallos imperdonables de una escudera que quiere volver a ser grande. El piloto que les dio el cuarto puesto en el Mundial de constructores no se merece algo as.
En Estiria perdi un quinto con una parada seis segundos peor, con la tuerca mal apretada. Una carrera despus, en Hungra, doble fallo. Le paran con todo el pelotn y pierde ms de cinco segundos por el trfico. La detención por encima de los tres segundos no ayuda para liberarse de equipos ultrarrpidos, ni el conservadurismo a la hora de salir. Otro top cinco al limbo. Despus, en la primera de Silverstone califica sin octava marcha por un error de programación. Dcima y media por vuelta de hndicap. En boxes baja por primera vez la parada de tres segundos, pero desde el muro se le invita a tirar cuando lo pide Norris. La rueda revienta y un cuarto puesto al limbo. Mala suerte en la lotera de los reventones … y una discutible gestin.
Harto de perder puntos sin culpa alguna. Claro que Carlos no se ha sentido del todo confortable con el coche. Tambin, como me contaba el otro da, sabe que debe mejorar a una vuelta con el monoplaza. Pero empieza a hartarse de que se tiren puntos a la basura los domingos. Este sábado le pusieron una tapa motor ms conservadora por un exceso de temperatura en el motor de su coche. Slo en el suyo. Dos dcimas de hndicap en las rectas. Sin ese freno hubiera entrado en Q3.
Llega el gran premio del 70 aniversario y Carlos vuelve a sonrer: “Siempre soy optimista el da de las carreras”. Con su equipo prepara la mejor tctica posible, la de salir con duros. Pero le paran pronto. Con lo que gasta ruedas el McLaren igual no daba para las 34 con duras que hizo Leclerc, pero la 22 era demasiado temprano para ese compuesto. Detente cuando empiecen a bajar tus tiempos, no cuando vayas como un tiro. Carlos era velocsimo en ese momento.
En la parada Sainz pierde siete segundos. La nueva pistola hipermoderna de este ao tiene un testigo que detecta y se pone en verde cuando la rueda est apretada. Al mecnico de la delantera izquierda el verde no se le encendi y, en la duda de si decirle que arrancara o no, a Carlos le cayeron tres puestos, con Ocon, Albon y Kvyat, y uno posterior por estar en trfico, con Ricciardo. Un octavo o sptimo en meta tirado al limbo. Le llevaba siete segundos a Ocon, octavo, antes de la parada. Hasta Hulkenberg hubiera estado a su alcance.

Quien conoce al bravo piloto madrileo sabe lo mucho que le duele la situacin. Poco le importa ahora mismo que su futuro se pinte de color rojo Maranello. Y desde el principio ha sabido convivir con el fervor de su escudera hacia Norris, el chico de la casa que ha subido su apuesta, bautiz el ao con el podio y, adems, se queda … Carlos quiere acabar su periplo con el equipo que le devolvi la felicidad a lo grande. Y el GP de España, su querida carrera de casa este próximo fin de semana, debe ser el punto de partida.
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