Nueva noche en ‘First Dates’ y nuevos solteros y solteras que llegaban al restaurante en busca del amor. Una de las citas ms destacadas de este martes la han protagonizado William y Lavinia.
El primero en pasar las puertas de ‘First Dates’ y ser recibido por Carlos Sobera fue l, un hombre costarriqueo pero que llevaba ms de 20 aos viviendo en Espaa. Un dato muy curioso es que sigue viviendo con su expareja en la misma casa por el bien de sus hijos. Y vena buscando una mujer que le desnudase su interior.
A William le impresion Lavinia
Cuando William vio entrar a su chica se qued impactado: “Yo estoy acostumbrado a chicas ms normalitas”. Lavinia tambin se esperaba otra cosa, pero eso daba igual y de primeras se han puesto a hablar.
William le confes que an vive con la madre de sus hijos
Lo primero que ha hecho el puertorriqueo ha sido comentarle a su cita que sigue viviendo con la madre de sus hijos. Ella consider que sus hijos ya eran mayores para descubrir que sus padres ya no estaban juntos. William quiso suavizar el tema y decirle que nunca estuvieron enamorados, que eran amigos pero “una noche me tom media cerveza y vino Sebastin”, su primer hijo.
William se lanza y besa a Lavinia en mitad del restaurante
Lavinia le explic que le encanta que presuman de ella y se consideraba una “mujer clsica” y buscaba a un caballero. Aprovechando esto, William le confes que escriba poemas. El momento ms curioso de la noche lleg cuando en el restaurante comenz a sonar msica. Al bailar, l se ha lanzado y le ha dado un beso en la boca a su cita, all en mitad de todo el mundo.
Se pone a llorar despus de besarla
Ella no se ha apartado y le ha gustado su valenta. William ha explicado que se ha dejado llevar por el cuerpo de Lavinia y que nunca haba besado a una chica en la primera cita: “Nunca he hecho esto, yo no soy de rollos”.
Ella no le ha credo y le ha sacado que haba tenido un hijo despus de una noche loca con una amiga. Pero William lo justific diciendo que tener a su hijo le “salv la vida” y acto seguido se ha puesto a llorar recordando a su nio.
Los dos se dejaron llevar en el reservado, y William no paraba de abrazar y besar a Lavinia, pero ella encantada. Al final los dos se fueron muy agarraditos del restaurante y con una segunda cita pendiente en el calendario.
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