Furor en las redes Paige Spiranac, la deportista viral, explicó por qué elige jugar al golf sin ropa interior | La inesperada revelación íntima de la golfista Paige Spiranac
La ex jugadora profesional reconoció en su podcast que se siente más cómoda sin ropa interior al momento de jugar
Cualquier deportista sabe que la indumentaria influye en mayor o menor medida en sus rendimientos y cada atleta tiene sus propios modos de vestirse para estar más cómodo al momento de competir. Sobre eso habló la famosa golfista Paige Spiranac, que gran número de seguidores en las redes sociales, sobre todo en Instagram, donde acumula casi 3 millones de admiradores.

La ex jugadora profesional de 27 años, quien hace poco fue noticia por un divertido video donde inventaba tiros de golf para pasar la cuarentena por el coronavirus, comentó que no usa ropa interior cuando juega al golf, deporte al que ha jugado profesionalmente entre 2015 y 2016.
“Normalmente no uso ropa interior, pero es porque uso pantalones cortos y son demasiadas capas si tienes todo puesto. Generalmente uso pantalones cortos incorporados para mis faldas o simplemente uso pantalones cortos… pero no ropa interior”, reveló en su podcadst ‘Playing A Round’.
Paige Spiranac jugó profesionalmente al golf antes de convertirse en influencer en las redes sociales (@_paige.renee)
Esta inesperada revelación íntima de Spiranac, quien ahora es influencer y desde su podcast y las distintas plataformas que utiliza suele compartir algunos consejos referidos al golf, tiene mucho sentido porque se ha visto casos de deportistas incómodos con esta cuestión.

Quizás el ejemplo más reconocido sea el del español Rafael Nadal, uno de los mejores tenistas del mundo y uno de los más laureados de todos los tiempos, quien siempre se quitó su ropa interior de los pantalones antes de realizar un saque y ahora ya se ha convertido en una especie de ritual en cada uno de sus servicios.
Paige Spiranac comenzó jugando al golf como junior en Colorado, Estados Unidos, y llegó a ser una de las 20 mejores jugadoras del mundo. Incluso, fue elegida para el primer equipo All-American como miembro del Future Collegians World Tour. Luego, continuó en la Universidad de Arizona y la Universidad Estatal de San Diego, en donde ganó los honores All-Mountain West durante las temporadas 2012-13 y 2013-14.

Luego tuvo un paso por el circuito profesional, obteniendo su primera y única victoria hasta ahora en el Orange Tree Country Club de Scottsdale. Al ganar fama en las redes sociales, se retiró de la actividad profesional y se dedicó a explotar esa faceta firmando patrocinios con algunas empresas, apareciendo en varios medios y lanzando su propio podcast.
Paige Spiranac, la golfista que se convirtió en viral en tiempos de cuarentena pero que, más allá de eso, tiene una dura historia en lo que respecta a la búsqueda de cumplir sus sueños deportivos, volvió a causar revuelo. Esta vez no se debió a sus tiros de lo más insólitos, sino a una particular confesión.

“Normalmente no uso ropa interior”, reconoció respecto a los momentos en que se mete a los campos de golf.
Claro que tiene una justificación. “Si usás todo ya son muchas capas, así que por lo general uso calzas que ya vienen incorporadas en la pollera o el vestido o mini shorts, pero no ropa interior”, explicó la rubia en su podcast, “Playing a round”.
La golfista es una sensación particularmente en Instagram, donde suma más de 2.600.000 seguidores y red en la que principalmente comparte fotos en el césped de algún campo o videos de sus tiros.

En la cuarentena aprovechó y planteó varios desafíos en espacios reducidos, entre los que se destacó uno que rápidamente se viralizó incluso por encima de sus ya millones de seguidores al hacer un putt con su escote.
Si bien hoy disfruta del jugo que le saca a su condición de influencer, durante mucho tiempo Spiranac la pasó mal. De hecho, lo que se ve actualmente en las redes, donde luce con naturalidad armando su material, es diametralmente opuesto a lo que vivió en su adolescencia.
A los 12 años sufrió una fractura y debió abandonar sus sueños de gimnasta artística, no gustaba demasiado de los eventos sociales y mucho menos ser el centro de la escena dado que llevaba tiempo sufriendo ataques de asma, caída de cabello y también bullying.

El golf le sirvió como una vía de rescate. Se convirtió en una de las jóvenes más destacadas de su país aunque llegó un momento en el que se dio cuenta de que las invitaciones a los torneos y las preguntas de los periodistas tenían que tener más con su belleza que con su talento.
Por eso duró poco tiempo y eligió volcarse a las redes por consejo de la sueca Annika Sörenstam, ex número 1 del mundo, que le dijo que no bajara los brazos y siguiera intentando disfrutar del golf desde el lugar que pudiera.

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