Parte de la superficie de las islas del Delta del Río Paraná está ocupada por pajonales de paja techadora o paja amarilla, totorales, cardales y otras especies que se encuentran en depresiones del terreno cubiertas de agua, salvo en dimensiones de intensa sequía o bajante pronunciada del río.
Ese tipo de vegetación evolucionó adaptándose a las condiciones de incendios. Originalmente los incendios ocurrieron en forma espontánea, como consecuencia de la acumulación de material de fácil ignición. Descargas eléctricas por fenómenos meteorológicos o simplemente por el aumento de temperatura del material acumulado debido a la acción de microorganismos.
Los aborígenes que generalmente ingresaban a las islas para cazar, utilizaban el fuego como método para facilitar la caza de los animales que huían de las llamas.
Cuando las islas operan a ser pobladas con animales vacunos, una práctica generalizada era y sigue siendo, incendiar los pajonales soportados por maduración para aprovechar el rebrote tierno que tiene mejor calidad y palatabilidad forrajera.
Actualmente, los incendios son recurrentes en pajonales de las islas del Delta del Río Paraná, frente a Rosario y otras ciudades, y se producen por acciones humanas accidentales o intencionales. Raramente, por cuestiones meteorológicas o espontáneas.
Las densas humaredas que se produce como consecuencia de esos incendios, afecta la calidad de vida de los habitantes isleños y de las ciudades vecinas. En algunos casos las nubes de humo llegaron hasta la Ciudad de Buenos Aires. Por otra parte afectada la biodiversidad.
Efectivamente una vez iniciados los incendios se propagan rápidamente, requiriendo grandes esfuerzos para su control.
Sugerimos algunas acciones para evitar esos incendios y eventualmente controlarlos en sus inicios. Las mismas deben ser consideradas, analizadas desde el punto de vista de la factibilidad de su aplicación y eventualmente mejoradas:
Acciones inmediatas
- Disponer de equipos de monitoreo de imágenes satelitales, exactamente ubicar exactamente el sitio de cualquier inicio de incendio de las islas.
- Instruir al personal que viva y / o trabaje en las islas o sus cercanías, para que se comuniquen con el centro de monitoreo ante cualquier tipo de incendio, precisando lugar exacto. Ese personal debe ser colaborador voluntario.
- Ubicado el principio de incendio, disponer de camiones anfibios que permanezcan sobre el río para ordenar al camión anfibio más cercano al lugar del comienzo del incendio que llegue a la zona en peligro para sofocar el incendio. Esos camiones (que pueden navegar y trasladarse en tierra firme, pantanosa y eventualmente sobre arbustos que aplastan) podrían estar provistos de bombas de agua con una capacidad de 500.000 litros / hora como mínimo. Bombear agua del río para apagar el principio de incendio o eventualmente inundar la depresión donde se inicia el incendio.
- La información sobre camiones anfibios se puede encontrar en Internet. Consulte con la Armada de la República Argentina, que tiene un Comando Naval Anfibio y Logístico, que podríamos ayudar a proporcionar información sobre vehículos anfibios, útiles para prestar servicios en las zonas del Delta de Paraná.
- Las instrucciones al personal que vive en las islas, debe incluir el conjunto familiar (si hubiera), el docente personal que atiende las escuelas y también las fuerzas de seguridad de la zona. La enseñanza debería ser presencial, en grupos cuando sea factible realizado, pero además las radios que cubren con sus programas esa región, incluir “spots” publicitarios, acerca de la prevención de incendios, el daño que significa para el medio ambiente, para la salud de los habitantes de las islas y de las ciudades que están en su vecindad.
- Insistir por todos los medios, audiovisuales y escritos, acerca de la importancia de los servicios ambientales que presta el ecosistema de las islas del Paraná. Es posible seguir gozando de los servicios ambientales y turísticos que ofrecen y simultáneamente realizar una gran diversidad de actividades productivas sustentables en tiempo y espacio. Entre las actividades que se pueden desarrollar según la diversidad de ambientes se pueden identificar: ganadería vacuna, cría de peces en cautiverio, cría de aves como gansos y patos, forestación, producción fruti-horticola, miel, etcétera. Todas estas actividades mencionadas, han sido realizados o se realizaron actualmente en los distintos ambientes que se presentan en las islas. Deberíamos tener en cuenta, que las islas del Delta del Paraná, se encuentran en las inmediaciones de una de las más importantes bocas de consumo de bienes agro-forestales de Latinoamérica. Además, tiene salida directa para los barcos de ultramar, con puertos operativos.
- Es muy importante que se elabore un mapa de detalle, ubicando los lugares exactos donde puede haber peligro potencial de incendios espontáneos o provocados. Existen trabajos de distintos autores, de las universidades y del INTA y del CONICET que presentan mapas de vegetación de las islas del Delta del Paraná. Con base en esos trabajos, y complementarios con estudios de campo, sobre los lugares exactos con mayor probabilidad de incendios, elaborar un mapa para cada situación en particular. Copias de esos mapas utilizados serán entregados a los habitantes de las islas, sus propietarios o la gente que está usando para distintos emprendimientos productivos. Organizar un servicio de grabación permanente, con lanchas rápidas, que rápidamente detectan los comienzos de los focos de incendio. Ese servicio debería estar a cargo de los organismos de seguridad de la zona, quienes a su vez podrían ser provistos con elementos adecuados, para sofocar comienzos de incendio.
- Toda persona y / o empresa que ocupe una isla o porción de la misma donde exista la posibilidad de que se desarrollen incendios, debemos contar con elementos para apagar inicios de incendio. Bombas de agua para usar en casos de inicio de incendios. El agua podría ser extraída del río, madrejones o canales con agua permanente y / o eventualmente de pozos construidos con el propósito de tener agua suficiente, en cercanías de los posibles focos de incendios, para ser extraída con bombas y utilizar para apagarlos en sus inicios
- Difundir conocimientos en todos los niveles educativos (primario, secundario y universitario), entre productores, habitantes de las islas y público en general, acerca de las posibilidades que existen en el Delta del Paraná de diversificar la producción, en forma sustentable y rentable, en tiempo y espacio, evitar los incendios , sin que afecte los servicios ambientales y mejorar la calidad de vida de la gente. Toda esa información está disponible actualmente, en organismos oficiales, privados y en bibliografía nacional e internacional.
Vista aérea de los incendios forestales sobre la costa Este del Río Paraná.
Acciones de mediano plazo
- Existe información sobre la utilización de distintos tipos de pijama, para aprovechamiento energético. Tanto para producir “pellets” para combustión directa, como alcohol metílico o gas metano. Es necesario adaptar las máquinas cosechadoras de forraje, para que puedan trabajar en suelos con baja sustentabilidad y sistemas que pueden comprimir el pasto “in situ”, de modo tal que es su traslado hasta las fábricas no mar oneroso por el volumen que ocupa. Está demostrado que el corte de los pajonales permite un rebrote vigoroso de alto valor forrajero de las especies que rebrotan. Además, el corte resultante más beneficioso que la quema de los pastizales, porque posiblemente permite el crecimiento de las intermatas, con especies de alto valor forrajero. El corte de los pastizales permitirá el aprovechamiento energético del material soportado que origina los incendios y permitirá el desarrollo de dos actividades complementarias.
- Ensayar con distintas especies vegetales, árboles ignífugos como cipreses o casuarinas, arbustos como palo azul, o sal de indio, que fácilmente construir rompefuegos verdes que limitan la posibilidad de expansión de los incendios.
Como final, diría que podría dejar volar la imaginación para poder remediar el problema de los incendios en las islas y transformar esa calamidad en algo ventajoso para la condición humana.
Cabría agregar que las condiciones ecológicas de las islas del Delta del Paraná, no solo que son totalmente distintas a los ambientes de las regiones circunvecinas, sino que existe una gran variedad de condiciones ecológicas dentro de las islas y entre las islas. No es lo mismo un albardón o barranca sobre el río que una depresión o laguna en el centro de la misma.
Cada situación merece ser analizada en particular y adaptarse, no adoptar, las tecnologías más adecuadas, para producir en forma sustentable, rentable y que las actividades desarrolladas sean amigables con el medio ambiente.
El autor de esta columna es ingeniero agrónomo y presidente honorario de la Asociación Argentina para el Manejo de Pastizales Naturales (AAMPN)

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