Estados Unidos rectifica parcialmente en el veto impuesto a las relaciones comerciales de Huawei con tecnologías locales. Lo hace tras las duras críticas a la implantación del veto a la compañía por parte de las propias organizaciones de innovación estadounidenses. Estas han llegado a tildar de “disparos en el pastel” a las medidas que recaen sobre sus exportadores tecnológicos.

Según informaba Reuters a comienzos de esta semana, y tal y como ha sido ratificado por el propio Departamento (ministerio) de Comercio, se permitirá a las compañías estadounidenses trabajar con éxito Huawei en casos específicos. No significa un levantamiento al veto, sino un reajuste. Se busca incentivar el desarrollo de los motores en torno al 5G.

Cooperación interesada

Se trata tanto del 5G como de las aplicaciones directas y relacionadas. Desde coches autónomos a la inteligencia artificial de próxima generación. El Secretario de Comercio, Wilbur Ross, sentencia en el comunicado que “los Estados Unidos no cederán el liderazgo en la innovación mundial”, mejorando así el veto parcial a Huawei.

“El Departamento de Comercio está comprometido a proteger la seguridad nacional y los intereses de la política exterior de los Estados Unidos, alentando a la industria estadounidense a participar y abogar por las tecnologías estadounidenses se conviertan en normas internacionales”.

Tal y como explica el anuncio, el objetivo de esta medida es el objetivo de que el emplazamiento de Huawei en la llamada “lista de entidades” el pasado mayo no signifique un impedimento para sus empresas. En este sentido, Comercio apunta a la “participación generalizada” de la multinacional china en este tipo de organizaciones.

Medidas nacionalistas con efectos contrarios a los esperados

Según Reuters, la situación que ha facilitado esta resolución es que los ingenieros de empresas estadounidenses estaban reduciendo su participación en el desarrollo de científicos 5G. Esto dio, en última instancia, una mayor prominencia relativa a Huawei, un peso del veto impuesto sobre él.

No obstante, la medida no supone un debilitamiento de su postura en torno al veto a Huawei. De hecho, esta no ha hecho más que duramente recientemente. Se espera que, dentro de tres meses, sean incapaces de proveerse de chips por parte de TSMC, el mayor productor a nivel mundial.