Hace unas semanas, la OMS puso fin a los bulos y noticias dudosas que se han propagado acerca de que los gatos y perros transmiten el COVID-19 a humanos. Un estudio científico realizado en China ha descubierto que estos felinos podrían ser vulnerables ante el coronavirus y transmitirlo a otros animales de su misma especie.
Hasta el momento se conocen algunos casos de mascotas infectadas: un gato, en Bélgica, y dos perros en Hong Kong. Según un estudio publicado en bioRxiv el 31 de marzo, el contacto directo de estos animales con los humanos explicaría su vulnerabilidad ante el SARS-CoV-2.
Los gatos podrían transmitir el COVID-19 a otros felinos
Recientemente, la revista científica Nature ha publicado un informe que explica que los gatos podrían infectarse con el virus que ocasiona el COVID-19 y transmitirlo a otros felinos. Los investigadores chinos de Harbin Veterinary Research Institute desmienten que los perros puedan ser portadores de este virus. Además, también afirman que es poco probable que los pollos, cerdos y patos contraigan el virus, como se había comentado en otros estudios.
Los resultados se basan en experimentos de laboratorio en los que se administró altas dosis del virus SARS-CoV-2 a un número reducido de animales. Los resultados reflejaron que el COVID-19 no representa interacciones en la vida cotidiana entre las personas y sus mascotas. La viróloga Linda Saifde la Universidad Estatal de Ohio, explica que no hay evidencia directa de que los gatos infectados secreten suficiente coronavirus para transmitirlo a las personas. Por lo que los dueños de gatos no deben alarmarse.
El equipo de investigadores chinos, dirigido por el virólogo Bu Zhigaointrodujo muestras del virus SARS-CoV-2 en las fosas nasales de algunos gatos y colocó a estos animales infectados en jaulas junto a felinos no infectados. Posteriormente, el equipo detectó ARN viral en uno de estos gatos sanos, lo que significa que contrajo el virus de las gotas segregadas por los felinos infectados.
Se necesitan más pruebas
La viróloga Saif asegura que ninguno de los gatos infectados mostró síntomas de enfermedad por COVID-19. Tan solo uno de los tres gatos expuestos a los animales infectados contrajo el virus. Eso sugiere, según Saif, que el virus puede no ser altamente transmisible entre gatos. Además, el modo de transmisión no está muy claro, ya que el estudio no se describe cómo se instalaron las jaulas. Puede que los gatos no infectados contrajeran el virus de las heces u orina contaminadas.
Estas investigaciones sugieren que los gatos deberían considerarse un factor importante para controlar el coronavirus. Sin embargo, no son un factor importante en la propagación de la enfermedadcomo asegura Dirk Pfeiffer, epidemiólogo de la City University of Hong Kong; la parte más importante para el control del COVID-19, debe permanecer indudablemente en reducir el riesgo de transmisión entre personas. La conclusión es que se necesitan más pruebasincluidas las muestras de gatos que reciban diferentes dosis del virus para probar su transmisión a otros felinos.
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