La historia de los Emery es una de esas sagas que atraviesan décadas del fútbol español y europeo. El actual entrenador del Aston Villa, Unai Emery, ha construido una carrera brillante en los banquillos, pero su apellido ya estaba escrito en la historia mucho antes de sus éxitos en el Sevilla FC, el Villarreal CF o el Valencia CF.
Detrás de su trayectoria existe una raíz familiar profundamente vinculada a la portería, un legado que se extiende desde su bisabuelo hasta su hijo.
Antonio Emery, el origen de la historia
El punto de partida de esta saga se encuentra en Antonio Emery Arocena, guardameta del histórico Real Unión Club de Irún. Su carrera comenzó como extremo, pero una lesión lo reconvirtió en portero, posición en la que desarrolló la mayor parte de su trayectoria.
Defendió la portería durante más de una década y fue protagonista en los primeros años del fútbol competitivo en España. Su nombre quedó registrado en la historia al encajar el primer gol de la Primera División española, un hecho que marcó el inicio de la competición liguera. Además, fue pieza clave en los títulos de Copa del Rey conquistados por el Real Unión en la década de 1920.
Juan Mari y la continuidad del legado
La tradición bajo palos continuó con Juan Mari Emery, padre de Unai, también guardameta profesional. Su carrera pasó por varios equipos del fútbol español, manteniendo viva la relación de la familia con la portería.
A pesar de no alcanzar la misma dimensión histórica que su padre, consolidó la identidad familiar ligada al arco, reforzando una curiosa continuidad generacional difícil de encontrar en el fútbol profesional.
Unai Emery: del campo a los banquillos
A diferencia de sus antecesores, Unai Emery rompió la tradición como futbolista. Se desempeñó como centrocampista en equipos como la Real Sociedad, además de pasar por Toledo, Racing de Ferrol, Leganés y Lorca Deportiva antes de retirarse.
Sin embargo, su verdadera huella llegó como entrenador. Su carrera en los banquillos lo ha llevado a dirigir clubes de primer nivel europeo y a conquistar títulos continentales, especialmente en competiciones europeas, donde ha consolidado su reputación como técnico meticuloso y competitivo.

Unai Emery, entrenador del Aston Villa / EFE
Lander Emery, la cuarta generación
El relevo generacional llega ahora con Lander Emery, hijo de Unai, que también ha elegido la portería. Formado en distintas canteras y con experiencia en el fútbol formativo internacional, su regreso al fútbol español lo ha vinculado nuevamente al entorno del Real Unión, el club donde comenzó la historia familiar.
Su figura representa el retorno simbólico a los orígenes de la saga, cerrando un círculo que conecta a cuatro generaciones con el mismo puesto en el campo.
Un legado que vuelve a Irún
El Real Unión no solo forma parte del pasado de la familia Emery, sino también de su presente. El club, vinculado históricamente a los primeros grandes hitos del fútbol español, vuelve a cruzarse con la saga en un momento en el que el apellido Emery sigue teniendo peso en la élite y en la formación.
La historia de los Emery es, en definitiva, la de una familia donde el fútbol no solo se hereda, sino que se repite con una precisión casi generacional, y tal como dice el entrenador: “Mi padre siguió el camino de mi abuelo, eran muy ágiles los dos. Y ahora mi hijo también es portero como su abuelo y su bisabuelo”.
.

Deja un comentario