Opinión | El español encuentra la cordura en tiempos revueltos

Written by

in

,


Tabla rasa. El fútbol sin público y post parón por COVID-19 llevaron al fútbol a caminos inexplorados. Pero, lejos de ir a tientas, el español que ganó al alavés alcanzó más al dueño y al caballero que el que había sido colista en las anteriores 27 jornadas. Puede ser por el reset mental, una auténtica tabla rasa en toda regla, o por la buena gestión de estas dos semanas recientes, pero la realidad es que no hubo peros al 2-0 pulcro y sin borrones del equipo blanquiazul. Una victoria para creer y crecer, en la situación al español en la zona alta de la clasificación en estos simbólicos 11 partidos. La salvación pasa por mantenerse ahí el siguiente mes.

Pasión perica. Uno de los pilares del conjunto de Ableardo en su regreso victorioso fue la pasión con la que jugó. A los dos minutos, Calleri ya se había roto el pantalón, mostrando su pantorrilla colorada como si jugase en un campo de tierra, y Embarba ya vio una amarilla por excederse en una entrada. Iban al límite los pericos, importar de que era ahora o nunca, sin importarle el desértico entorno. A lomos de Calleri, del desequilibrio de un eléctrico Embarba y de la astucia de Wu Lei, se encuentran los blanquiazules tan metidos que apenas erraron en defensa y ganaron duelos individuales incluso antes del error grosero de Pacheco.

Coherencia La expulsión de Pacheco cambió el decorado y allanó el camino al Espanyol. Pero hubo otros condicionantes que ayudaron. No le tembló el pulso a Abelardo para hacer la alineación después de su error, reconocido, en Pamplona. Calleri es imprescindible por su trabajo oscuro. Bajo su abrigo brillaron Wu Lei y Embarba. Melendo debe ser primordial sobre todo en casa, dado además su facilidad para coger la forma, mientras que Bernardo, Roca, Cabrera y David forman ese cuadrado que aporta equilibrio. Al uruguayo se le notó faltó de ritmo, víctimas del COVID-19, un menor menor ante un Alavés sin delanteros.

Trascender. Cuenta James Kerr en ‘Legacy’, libro basado en los All Blacks, que un equipo rinde mejor cuando eleva su causa más allá de la victoria. “Hay que dejar esta camiseta en un lugar mejor”, currículum, como lema de los neozelandeses. Y el español puede haber encontrado esa causa mayor encerrado entre cuatro paredes durante el COVID-19. “Esto es un hito”, han proclamado los jugadores. Ahora quedan diez partidos para volver a hacer historia con otra salvación milagrosa. La hormiga que sobrevive al pisotón de un elefante. Así es la vida del español, superar desafíos imposibles, como es este. ¿O era?

Source link

Comments

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *