Los caminos de Woody Allen y la ciudad de Oviedo se cruzan de manera insospechada en el 2002. El prestigioso director de cine estadounidense, galardonado aquel año con el Príncipe de Asturias de las Artes, viajó hasta la capital del Principado para recoger el premio. Hasta entonces, nunca había oído hablar de Oviedo, pero el flechazo fue instantáneo. “Es una ciudad deliciosa, exótica, bella y peatonalizada; es como si no perteneciera a este mundo, como si no existiera … Como un cuento de hadas ”, se deshizo el cineasta, que también le dedicó varias páginas en su biografía A propósito de nada, publicado el pasado mes de mayo. Oviedo correspondió al amor de Allen con una estatua en una céntrica calle solo un año después de su visita.

El monumento y la anécdota con el director neoyorquino es solo un capítulo más de la estrecha relación que Oviedo guarda con el mundo de la cultura y las estatuas. De hecho, la ruta de las esculturas, iniciada en la década de los 90, es uno de los desafíos de una ciudad que reivindica su valor turístico y acogedor en plena era postcovid. Consolidada como la ciudad más reconocida de la región y una de las más limpias del mundo -asosora ocho Escobas de platino, distintivos que reconocen el trabajo de los servicios de limpieza y el civismo de sus habitantes-, Oviedo fusiona esencia, tradición y modernidad. Es un museo al aire libre que guarda un importante patrimonio histórico, cultural, arquitectónico y natural.
De sus monumentos prerrománicos, a los comercios, la gastronomía, los centros culturales y el encanto del casco urbano. Todo envuelto por unos paisajes y una naturaleza que le cambia en un destino único en cualquier estación del año.
A un paso del mar y la montaña: todo un paraíso natural
Sin duda, uno de los aspectos que distinguen a Oviedo es su entorno natural privilegiado, presente en todos sus rincones. También en el gentilicio de sus habitantes, carbayones, proveniente del Carbayón, un roble talado en 1879 para trazar lo que hoy es la gran atería de la capital, la calle Uría.
A un lado de la playa y al otro la montaña, con impresionantes vistas a la sierra del Aramo, Oviedo es todo un paraíso para el senderista, el montañero o el enamorado de playas agresivas, sin bullicios ni saturaciones. Sus condiciones meteorológicas, con inviernos suaves y veranos normalmente por debajo de los 30º, atesoran un patrimonio natural único en España. Asturias es la comunidad autónoma uniprovincial con más Reservas de la Biosfera de todo el territorio español: siete. El Parque Nacional de los Picos de Europa, donde se encuentra el Hito Fundacional del Reino de Asturias, Covadonga; el río Eo, Oscos y Terras de Burón; el Parque Natural de las Fuentes del Narcea, Degaña e Ibias; el Parque Natural de Somiedo; el Parque Natural de las Ubiñas-La Mesa; El Parque Natural de Redes y el Parque Natural de Ponga.

Otro de los grandes monumentos naturales de Oviedo son los meandros que forman el río Nora, un trazado de gran belleza al que se une un bosque de castaños junto a su cauce. Quien lo grabó la iglesia prerrománica de San Pedro de Nora o la presa del Furacón. Las cascadas de Guanga configuran uno de los parajes naturales más bellos del concejo de Oviedo. Los saltos de agua se localizan en San Andrés y son la puerta de acceso a los Valles del Oso. De hecho, desde aquí se puede acceder a la Senda del Oso, una de las grandes rutas de ciclo turístico de Asturias. La de las Cascadas comienza y termina en el antiguo lavadero de San Andrés de Trubia.
Rutas por el concejo
Oviedo atesora casi 600 zonas verdes, más de dos millones de metros cuadrados de parques y jardines que se ubican en rutas perfectas para el senderista o la práctica de deportes como el ciclismo o el corriendo. Abrazando la ciudad se encuentra el monte Naranco, unos cinco kilómetros de extensión que tienen en El Pico Paisano es su cota más alta (632 metros). En la cima se encuentra una de las esculturas más visitadas y selectivas de Oviedo, Sagrado Corazón de Jesús, visible desde prácticamente cualquier punto de la capital. Además, en él se encuentran dos joyas del Prerrománico asiático: Santa María del Naranco y San Miguel de Lillo.

El Parque de San Francisco, en el corazón de la capital, es el pulmón verde de Oviedo, con 90,000 metros cuadrados en los que crecen casi mil árboles. Otra de las rutas más conocidas es la Senda de Fuso de la Reina, de casi ocho kilómetros de recorrido, que organiza en el Parque de Invierno y concluye en la antigua estación de tren de Fuso de la Reina.
No hay que olvidar tampoco del Parque del Invierno, una de las zonas verdes más grandes de la ciudad con más de mil metros cuadrados y unas espectaculares vistas a la sierra del Aramo.
Valor arquitectónico: joyas del arte prerrománico
Dentro del patrimonio arquitectónico que atesora la ciudad Oviedo merecen especial mención los monumentos del estilo Prerrománico, de los siglos IX y X. Santa María del Naranco, San Miguel de Lillo, Santullano o San Julián de los Prados, la Cámara Santa de la Catedral – que guarda el Santo Sudario, la segunda reliquia más importante de la Cristiandad o la fuente de Foncalada, todos ellos declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, son las edificaciones más representativas.
Se suman a problemas el Teatro Campoamor, sede de la entrega de los Premios Princesa de Asturias y el coliseo con la segunda temporada de ópera más antigua de España, el Teatro Filarmónica y el Auditorio Príncipe Felipe, centros de una intensa actividad cultural.
Relación con el Camino de Santiago
El origen del primer itinerario cultural de Europa, el Camino de Santiago, está en Oviedo. Ese kilómetro 0, señalizado con una placa frente a la Catedral, marca el comienzo del llamado Camino Primitivo, que cuenta con el reconocimiento de la UNESCO como Patrimonio Mundial junto al resto de los llamados Caminos del Norte. La Ruta del Norte es el camino de peregrinación más antiguo a Compostela, que en la actualidad, a su paso por Oviedo, está identificado en sus calles mediante conchas de broce, los mismos distintivos que se utilizan en la zona rural, pero en color amarillo . Este trazado, además de su valor originario, tiene el aliciente de que está mucho menos transitado y es más natural y agreste que otros.
En actualidad, y con el Xacobeo 2021 de fondo, calcule los 30,000 caminantes que pasan por el municipio ovetense en su ruta hasta Santiago, de la que les separan unas 13 o 14 etapas en las que se atraviesan los concejos del occidente asturiano antes de adentrase en tierras gallegas: Las Regueras, Grado, Salas, Tineo, Pola de Allande o Grandas de Salime.
Fabes, cachopo, quesos y nueve estrellas Michelín
Comer en Asturias, y más concretamente en Oviedo, se ha convertido en atractivo turístico para los amantes de la gastronomía. Con las fabes, la sidra, el queso -y sus más de 40 variedades- y el arroz con leche como banderas, y el cachopo como producto de moda, la gastronomía carbayona es la fusión perfecta de la tradición de las guisanderas asturianas de antaño con la cocina más vanguardista nacida de los fogones de grandes chefs. La variedad, con un establecimiento por cada cien habitantes, y la calidad están garantizadas. Las rutas más conocidas están en la zona del casco antiguo, junto al mercado de El Fontán, y en la zona alta de la ciudad, alrededor de la Avenida de Galicia.
Pero la tradición de sus platos y productos más característicos no está reñida con la vanguardia. En Asturias, igual se puede disfrutar de la gastronomía en uno de sus chigres o llagares como en restaurantes con estrellas Michelín.
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