Si pensamos que los bulos y las fake news son cosas del presente nos equivocamos. Porque la manipulación de la información, las mentiras o peor, las medias verdades, son elementos que están presentes desde el mismo momento en que empezó la comunicación. Y especialmente prolífico en estas es el ámbito de la músicaun campo donde las teorías conspiratorias se suceden continuamente. Entre todas ellas destaca una según la cual el polifacético bajista de The Beatles, Paul McCartneyno sería en realidad quien dice ser, pues habría muerto hace añospasando a ser sustituido por un artista con un aspecto físico y voz sorprendentemente similares.
El origen de la leyenda
Era el 12 de octubre de 1969 cuando la emisora local WKNR-FM de Michigan recibió una llamada. El oyente, que se identificó como Tom, escueto en palabras, mencionó que “Paul está muerto”, y como apoyo a su tesis sugirió que se girase en sentido inverso la canción Revolution 9 donde podría oírse la frase “Turn me on, dead man”.
Dos días después el diario Michigan Daily se hizo eco del rumor, publicando un artículo escrito por dos estudiantes de la Universidad del estado en el cual se citaban “varias evidencias que afirmarían la muerte del popular cantante”.
Según se sostenía, el incidente se produjo el 9 de noviembre del año 1966, cuando se estaba preparando el popular disco Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band. Al abandonar el estudio Paul se detuvo para recoger a una chica que hacía autostop. Al reconocer esta al Beatle se habría abalanzado sobre el mismo, provocando que perdiera el control del automóvil y chocara contra un camión, provocando un terrible accidente donde este quedó decapitado y el vehículo calcinado.
Paul McCartney en 2018./De Ismael Quintanilla III.Shutterstock.com
La banda quedaría conmocionada por este hecho. Y no sabían en qué medida les iba a afectar. Así que los 3 miembros restantes y el manager de la banda, Brian Epstein, acordaron encontrar un “recambio” a este para que todo siguiera igual. El elegido fue un tal William Campbellque guardaba un sorprendente parecido al ex miembro.
Poco después el manager se arrepentiría. Y amenazó con hacer público el terrible incidente. Lo cual, según aquellos que sostienen la teoría, propició la intervención del MI5, el servicio de Inteligencia Británico, que lo asesinó haciendo ver que se trataba de una sobredosis sobre la que siempre hubo dudas.
La teoría conspiratoria ya no pudo detenerse. A pesar que todos los miembros salieron a desmentirla, con el mismo Paul concediendo una entrevista a la revista LIFE casi con el único objetivo de negar ese rumorsiempre quedó un poso de duda y el deseo, por parte de ciertos sectores de la prensa, a continuar alimentando el runrún de la muerte.
Debemos poner esto en el contexto de la época, unos años tremendamente convulsos donde circulaban multitud de chismes, cuando poco antes había sido asesinado Kennedy y el mundo se hallaba inmerso en plena Guerra Fría y todo, por irreal que pudiera parecer, podía suceder. Durante los siguientes años se publicaron de forma periódica supuestas pruebas que ayudaban, según los que la sostenían, a confirmar esa disparatada teoría.
Cabe indicar que sí que sucedió un accidente sobre el que se construyó esta hipótesis. A finales de diciembre del 66 McCartney tuvo un choque que se saldó con un diente partido y una cicatriz en el labio. Días después un asistente de la banda destrozaría el coche de Paul mientras movía este, afortunadamente sin que hubiera daños personales que lamentar. La noticia del primer accidente fue vinculada con la foto del coche destruido, y a partir de ahí se perdió la noción sobre lo que en realidad sucedió.
Las “pistas” de la banda
Y es a partir de este momento cuando comienzan a darse supuestas señales que son referencias a la muerte del ex miembro. La realidad es que el poder de sugestión ha hecho que cada verso ambiguo o difícil de interpretar, cada fotografía fuera de lo común o cada aparición de la banda donde estos no negaban de forma rotunda este hecho fueran tomados como pruebas que confirmaban la muerte del bajista.
Una de las “señales” más evidentes sería la famosa portada del disco Abbey Road, donde los miembros de la banda aparecen cruzando un paso de cebra cercano a sus estudios de grabación. La vestimenta de cada miembro determinaría el rol que jugaban: Lennonel primero de todos, representaría a un sacerdote por ir de blanco; Ringo, de negro, sería un empleado de la funeraria; Georgeen ropa vaquera, sería un enterrador, mientras que McCartneycon los ojos cerrados y descalzo, sería el cadáver.
De Imma Gambardella. Shutterstock.com
Otra portada sería la del disco Sgt. Pepper’smuy imaginativa para la época, donde había un arreglo foral que simulaba una corona y en cuyo desplegable interior el mismo Paul portaba un brazalete negro. La composición de flores era, en realidad, un homenaje al “quinto Beatle”, Stuart Sutcliffe que abandonó la banda para dedicarse a la escultura y que había fallecido poco antes de la salida del disco por un derrame cerebral.
Y son multitud las canciones en las cuales se podría entender que la banda hace referencia a la muerte del bajista, como She’s Leaving Homedonde en la estrofa “Wednesday morning at five o’clock” se indicaría la hora de la muerte del cantante o en la canción Strawberry Fields Foreverdonde supuestamente se puede oír a Lennon decir “I buried Paul” (“enterré a Paul”), aunque en realidad dice “cranberry sauce” (“salsa de arándanos”).
Hubo también un análisis de la voz del Beatle con un espectrograma por parte de un doctor llamado Henry Trubbi indicando que el ritmo de frecuencias de Paul variaba en aquellas canciones creadas a partir de los 70, así como un estudio antropológico publicado en Wired Italia haciendo referencia a un examen de dos forenses que establecen que la cara de McCartney es distinta en las fotos de antes y después del 66, si bien ambos estudios carecen de ningún respaldo.
Una teoría insostenible
Lo cierto es que son numerosos los hechos que impiden dar por buena la teoría de la muerte del bajista. Para empezar, cuando ocurrió el accidente de coche Paul ni siquiera estaba en Londresya que por entonces se hallaba en un viaje en Francia con su pareja. También resulta imposible creer que la banda lograra encontrar un substituto tan similar en un tiempo récord. O que dicho “proceso de selección” no transcendiera a la opinión pública.
De Lenscap Photography. Shutterstock.com
La implicación del MI5 no deja de añadir confusión, pues ni siquiera estaría claro por qué el servicio de espionaje británico iba a involucrarse a la hora de buscar un suplente a la banda. Y si definitivamente damos por buena la teoría de la substitución del bajista, carecería de sentido que los miembros hicieran continuas referencias a la muerte de este cuando en realidad se trataba de un hecho que querían mantener oculto.
Si a pesar de todo, la muerte de Paul tuvo lugar, el sustituto Campbell ha demostrado ser un suplente de lujo, habiendo sido capaz de mantener su nivel como miembro de la banda e incluso comenzar una carrera en solitario. E incluso el mismo bajista ha sido capaz de tomarse con humor un rumor que siempre le ha acompañado, llegando a titular a su tercer álbum Paul is live, y mostrando una vitalidad de la que aún hoy día, a sus casi 80 años, hace gala en cualquiera de sus apariciones y conciertos.
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