Qatar fue un infierno para los pilotos

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El calor sofocante ha dejado a varios pilotos al límite, con síntomas de deshidratación y desmayos tras la carrera

Ocon ha vomitado dos veces en el coche y Sargeant se ha bajado tras 41 vueltas completamente extenuado

El Gran Premio de Qatar de Fórmula 1 ha sido una auténtica pesadilla para los pilotos, que han acabado extenuados por el calor sofocante. El viento suavizó las condiciones en las jornadas de viernes y sábado, pero este domingo ha desaparecido y ha dado paso a un altísimo grado de humedad, del 80%, con casi 40 grados de sensación térmica a la hora de la carrera. Ello ha provocado algunos desfallecimientos, visitas a la enfermería del circuito de Losail tras la carrera e incluso la inusual imagen del trío del podio, Verstappen, Piastri y Norris, tendidos en el suelo a la espera de la ceremonia de premiación.

El que peor lo ha pasado ha sido el estadounidense Logan Sargeant, que llegó a Qatar convaleciente de un proceso gripal y en plena carrera, tras 41 vueltas, ha pedido permiso a su equipo para abandonar. No podía más. “Tranquilo, no pasa nada”, le han dicho desde el muro. Cuando ha llegado al box de Williams presentaba síntomas de deshidratación y varios miembros del equipo han tenido que ayudarle a bajar del coche.

Antes de eso, Fernando Alonso ha advertido por la radio que su asiento estaba ardiendo y ha pedido al equipo que le echase agua al interior del coche cuando hiciera su parada. George Russell se levantaba la visera en su pit stop buscando el aire y sacaba las manos por encima del volante en la recta de meta para tratar de ventilarse.

Al final de las 57 vueltas de carrera, Alex Albon y Lance Stroll han tenido que pasar por el centro médico por temor a sufrir un golpe de calor. Esteban Ocon desveló que “en la vuelta 15 o 16 he vomitado y he pensado: ‘¡Mierda, esto se va a hacer ser largo!”.

“Nunca me había pasado. Siempre he podido hacer dos distancias de carrera en el coche, para eso entreno. Pero hoy entre el aire caliente y el calor que desprende el motor debía haber una temperatura de 80 grados dentro del coche”, ha explicado el de Alpine.

George Russell ha acabado desfondado: “Nunca había experimentado nada similar en una carrera, ni siquiera entrenando, pensaba que me iba a desmayar. Quería salir y así me he sentido desde la vuelta 20. Unas vueltas más y me habría tenido que retirar”, ha reconocido el piloto británico, que ha sido cuarto al final.

Según Lando Norris, varios pilotos se han desmayado al llegar al centro médico: “Ha sido una carrera al límite para el cuerpo humano”.

Algunos, como Leclerc, ya han insinuado que de repetirse estas condiciones en 2024, podrían plantarse velando por su seguridad.

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