Que ChatGPT apruebe exámenes académicos no sirve de nada

Por estos días tenemos un ChatGPT hasta en la sopa. Y con razón. El chatbot de inteligencia artificial de OpenAI ha tomado el mundo por asalto gracias a sus impactantes capacidades. Desde dar respuesta a toda pregunta que se le realiza, hasta generar textos completos sobre la temática que imagina, entre tantas otras. Aunque es probable que nada haya provocado tantas reacciones como su “habilidad” para aprobar exámenes de escuelas de leyes, negocios y hasta medicina, de algunas de las universidades más detalladas de Estados Unidos. Pero, ¿realmente importa?

Que no se malinterprete. Que ChatGPT haya sido capaz de superar los citados exámenes es una muestra más del enorme potencial del modelo de lenguaje en el que está basado. Pero no deberíamos darle mucha más relevancia que esa, puesto que no se trata de una destreza especial que hoy la ubique a un paso de reemplazar a médicos, abogados u otros profesionales. Nada más lejos de la realidad.

El problema está en el enfoque que se le da en los medios de comunicación a estos logros de ChatGPT. Algo que, la mayoría de las veces, se traslada a las redes sociales, donde se amplifica. Con una búsqueda rápida en Twitter podemos encontrar decenas de tuits virales que remarcan la habilidad del chatbot de inteligencia artificial para aprobar exámenes universitarios, pero sin brindar siquiera un ápice de contexto sobre por qué, en primer lugar, a alguien se le ocurrió someterlo a este tipo de pruebas. O si determinadas temáticas le resultaron más desafiantes que otras para su resolución.

Pero si ChatGPT hoy puede aprobar un examen de medicina, los médicos quedarán obsoletos en pocos años, ¿verdad? Lamento decirles, amigos, que el panorama es mucho más complejo que ese. Y no importa qué tan avanzada se encuentre la IA, ni cuánto vaya a evolucionar en los próximos años. Que hoy el bot sea capaz de superar una prueba académica no lo convierte en médico, abogado o economista. Y por un simple motivo: no podemos evaluarlo en términos humanos.

La «habilidad» de ChatGPT para superar exámenes no prueba demasiado

La inteligencia artificial que potencia a ChatGPT ha sido entrenada con millones de páginas de contenido disponible públicamente en la web. Por fin, es lógico que pueda superar un examen universitario en segundos. Después de todo, a diferencia de una persona, no necesita de semanas o meses de arduo estudio para aprender, comprender y retener la información importante que se necesita para responder las preguntas que presentan los profesores.

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