
Equipos de Médicos Sin Fronteras operan en Venezuela para ayudar a combatir la propagación del coronavirus. 
Mientras la mayoría de los países han aplicado un confinamiento más o menos estricto pero continuado, en Venezuela ha establecido una inusual cuarentena intermitente, conocido como el sistema 7-7, en la que se alternan las restricciones con la relajación de las medidas.
Con 4.365 contagios reportados y 38 fallecidos hasta el 25 de junio, Venezuela muestra unas cifras mucho más bajas que las de la mayoría de los países de América, desde entonces, muy lejos de las de Brasil o Estados Unidos.
Pero la Oficina para la Coordinación de Asuntos Humanitarios de las Naciones Unidas ha anunciado que la mayoría de las pruebas que se realizan en el país son pruebas rápidas y poco fiables, y el número real de infectados podría ser muy superior al reportado por las autoridades.
Sea como sea, en las últimas semanas se ha registrado un aumento de los casos que lleva a muchos expertos en un país que está cerca del pico de la pandemia.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) afirma que el epicentro de la enfermedad se encuentra ahora en América Latina.
En qué consiste el modelo 7-7 y en qué se basa
Fue la vicepresidenta ejecutiva, Delcy Rodríguez, la que informó en un mensaje televisado el pasado 5 de junio los detalles de la peculiar cuarentena venezolana.
‘Siete días de trabajo más siete días de cuarentena. Pero debe ser una cuarentena rigurosa, disciplinada“, Dijo.
En los días de flexibilización de la cuarentena, diez sectores económicos pueden volver a la actividad, pero se fijan restricciones horarias muy específicas para cada uno de ellos.
En los municipios en los que se han detectado un número elevado de casos, sobre todo lo que en las zonas fronterizas, se han decretado toques de queda y se mantendrá la cuarentena permanente.
Rodríguez recomienda que el esquema venezolano se adopte después de conocer las recomendaciones del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC) y la Comisión de Salud del Gobierno, pero no detallados son sus bases científicas.
BBC Mundo consultó al Ministerio de Comunicación, pero no obtuvo respuesta.
Aunque el gobierno venezolano no ha explicado si se inspiró en él, su modelo se parece al desarrollado en Israel por los científicos del Instituto Weizmann, que propone que las personas trabajen en ciclos de dos semanas, con diez días de cuarentena y cuatro de ir al trabajo y a la escuela.
“Es un camino intermedio que ofrece un equilibrio entre salud y economía”, dijo BBC Mundo Uri Alon, profesor de biología y uno de los investigadores que controlaron el modelo israelí.
El modelo 10-4 busca utilizar el llamado periodo de latencia del virus, los tres días que se cree que pasan desde que una persona se contagia hasta que puede contagiar a otras.
Alguien que se contagiara durante su período de actividad, no desarrollará los síntomas ni la capacidad de infección hasta que no esté ya de vuelta a la fase de aislamiento. De manifestar la enfermedad, deberíamos prolongar el confinamiento, lo que prevendría que contagiara a otros.
¿Puede ese modelo de cuarentena funcionar en Venezuela?
Maduro suele requerir en sus frecuentes apariciones en la televisión estatal que Venezuela “está derrotando al coronavirus” y se felicita por la evolución de la pandemia en su país.
¡Pueblo de Venezuela! Esta primera semana de flexibilización salió muy bien, se dio una lección de civismo y de conciencia única en el mundo. #AhoraVamosAl7Más7, 7 días de cuarentena, seguidos de 7 días de trabajo con estricto cumplimiento de las medidas sanitarias. ¡Sí Se Puede! pic.twitter.com/nCcb99MR9n
— Nicolás Maduro (@NicolasMaduro) June 6, 2020
Pero no todos lo ven de la misma manera.
José Félix Oletta, exministro de Salud y miembro de la Sociedad Venezolana de Salud Pública, le dijo a BBC Mundo que “las condiciones de Venezuela no son las de Israel, porque tiene una población mucho mayor y no cuenta con la tecnología y los medios israelíes “.
El doctor Jaime Torres, experto en Epidemiología de la Universidad Central de Venezuela, asegura que “la experiencia en otros países indica que los resultados de las medidas de confinamiento se inician un verso a las dos semanas de haber aplicado”, por lo que la alternancia semanal que se plantea en Venezuela “podría no ser suficiente”.
No se ha probado una relación causa-efecto, pero desde que se implantó el nuevo modelo de cuarentena, el número de infecciones reportadas no ha hecho más que aumentar.
Además, el sistema 7-7 del gobierno venezolano no encaja con el período estimado de latencia del virus, ya que una semana es tiempo suficiente para que alguien lo contraiga, incube y transmita. La reducción del riesgo de contagio derivada del modelo israelí desaparecería si se altera su frecuencia
Oletta cree que “el gobierno está actuando bajo la premisa del ensayo-error desde que comenzó la pandemia”.
Antes del 7-7, el gobierno había anunciado la aplicación de un modelo 5-10 que se abandonó en solo una semana.
También rectificó el cierre del metro de Caracas y otros medios de transporte público muy usados después de que se vieran grandes aglomeraciones y confusión en las estaciones el día en que entró en vigor la medida.
Los desafíos de la pandemia para Venezuela
Funcione o no su modelo de cuarentena, Venezuela se enfrenta al coronavirus después de años de una grave crisis que ha golpeado tanto su economía como sistema sanitario.
La Organización Panamericana de la Salud lo considera uno de los países de América Latina más vulnerables frente a la pandemia y la Encuesta Nacional de Hospitales, que elabora anualmente la organización Médicos por la Salud, detectó importantes carencias en los centros médicos.
Más de un 53% de los hospitales no contaban con mascarillas, lo que agrava el riesgo de los profesionales sanitarios se convierte en grandes difusores del virus.
La escasez de medicamentos y la falta de agua en muchos centros hospitalarios ha sido denunciada por activistas locales y medios de comunicación durante años.
Muchas comunidades carecen de un suministro estable de agua corriente, lo que hace difícil cumplir con el lavado frecuente de manos que se recomienda como primera medida de prevención.
La comida también falta. De acuerdo con el Programa Mundial de Alimentos de Naciones Unidas, Un tercio de la población venezolana se encuentra en situación de inseguridad alimentaria.
Las fronteras se han convertido otro gran problema. Muchos venezolanos que emigraron están tratando de regresar ante el cierre de las infecciones de los países en los que se instalaron y el gobierno ha detectado que algunos lo hacen infectados por virus.
Como respuesta, pocos reducidos cupones de acceso que impiden a la mayoría de estos venezolanos volver a su país y Maduro ha denunciado a los “Trocheros criminales”, en alusión a las trochas por las que muchos entran irregularmente en el territorio venezolano.
A quienes se les permite entrar por los pasos habilitados se les obliga a un aislamiento político que, según varias denuncias, no cumple con las condiciones adecuadas.
El opositor político Tomás Guanipa ha calificado de “campos de concentración” los centros en los que se les aísla.
Que la comunidad internacional separa en San Antonio y en Tienditas lo que existe hoy son “Campos de concentración” del régimen de Maduro que pretenden disfrazarlos de aislamiento preventivo. Maduro sigue violando los derechos fundamentales de todos los venezolanos. pic.twitter.com/VK1bV28Alv
– Tomás Guanipa (@TomasGuanipa) 8 de abril de 2020
Para el doctor Oletta, el gobierno está incurriendo “en una criminalización de las víctimas de la enfermedad, un ejemplo más de la falta de información y educación al público”.
En este contexto, el experto teme que la tendencia al alza de la curva de contagios se acentúe en las próximas semanas.
“El gobierno decretó rápido una cuarentena en marzo, pero eso no hace desaparecer el virus y el tiempo que ganamos entonces no se ha aprovechado. El virus va más desesperación en Venezuela, pero nosotros vamos aún más desesperación. Estamos viviendo una epidemia en diferido“.
Jaime Torres recuerda que esta es “una situación sin apenas precedentes en todo el mundo, por lo que en todas las partes se están haciendo pruebas”.
“Solo el tiempo dirá si el modelo 7-7 dio resultado“.
Visita nuestra cobertura especial


Deja un comentario