Hace un tiempo ya probábamos una versión de este SUV compacto, el Mazda CX-30, y también hace bien poco os mostrábamos la motorización
2.0 Skyactive-X de 180 CV
, aunque en ese caso sobre la berlina Mazda3.
Pues bien, hoy combinamos las dos alternativas; uno de los SUV compactos más versátiles con este motor de gasolina capaz de ofrecer todas las ventajas de las motorizaciones de gasolina, alguna del diésel y también de los minihíbridosporque además este Skyactive-X también apuesta por esta tecnología.
Pero antes de adentrarnos en aspectos de tecnología y prestaciones, vamos a hacer un repaso de donde se encuentra este CX-30
Como también puedes ver en este enlace donde probamos el
Mazda CX-30 Skyactive-G
de 122 CV, este modelo responde al segmento SUV compacto, ya que con 4,4 metros de largo se encuentra entre el más pequeño CX-3 y el grande CX-5 y a medio camino de ellos es una de las alternativas a la berlina más popular de la marca como es el Mazda 3
Esto ofrece un poco más de habitabilidad, una estética más contundente, fruto de su frontal más agresivo y los plásticos de color negro que refuerzan su estética Transversal.
Eso en el exterior, porque en su diseño interior es muy similar el Mazda3, con unas líneas elegantes pero muy sobrias, de muy buenos acabados y una habitabilidad también muy parecida.
Las plazas delanteras son amplias tienen un buen acceso, pero estarán detrás donde vamos a obtener las principales mejoras si se compra con ese Mazda3.
La banqueta sigue siendo ideal para dos pasajeros, con el tercer pasajero central, hipotecado por la anchura y por las formas del asiento y el piso, aunque su acceso y salida es notablemente mejor que en la berlina, algo que podéis modificar si veis
este vídeo del
Mazda3
.
El maletero aumenta en 72 litros con respecto a la berlina y lo hace para alcanzarlos 430 litros con las cinco plazas y 1.406 litros si se abaten los asientos traseros.
En cuanto a la motorización, al margen de ser la más potente de la gama con sus 180 CVeste Skyactive-X se caracteriza por ofrecer una tecnología que le permite operar tanto en modo de encendido, como gasolina que es, como por compresión, como si de un diésel se tratara, lo que está unido a su sistema de minihibridación permite ofrecer unos consumos muy ajustados.
Tecnología Mazda para reducir limitaciones y consumos
La cifra oficial es de 5,9 litros a los 100 km, pero la realidad durante esta prueba la ha elevado a 6,4 litros.
Se trata de un motor que, un peso de contar con un sistema de compresor, (una especie de turbo de gestión mecánica) ofrece una respuesta correcta en toda su banda de uso, pero muy lineal en su entrega.
No es un motor explosivo, ni tiene un punto donde se despliegue todo su potencial, de hecho, es un propulsor muy homogéneo en toda su entrega, que le resta contundencia, pero asegura una respuesta constante y fluida en todo su régimen de revoluciones que se traduce en una alto grado de confort de conducción.
Además, en este caso se combina con un cambio manual de seis relaciones de desarrollos largos, que tampoco ayudan a que este motor sea de carácter deportivo, un cambio de ofrecer esos consumos ajustados para un motor de 180 CV
Dinámicamente el CX-30 tiene una respuesta muy firme, casi de berlina y alejada de la elasticidad que se le supone un vehículo de corte SUV.
Además, del CX-30 hay versiones 4×4 o de tracción delantera, como es el caso, y con los precios que va desde los 25.000 a los 35.000 euros en este caso con el acabado Cenit, el más alto de la gama y este motor de 180 CV de tracción delantera, estamos hablando de 33.600 euros PVP sin incluir descuento y ayudas del plan Renove.

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