Marc Márquez ya viaja rumbo a Malasia, donde el fin de semana participará en la primera tanda de test de MotoGP de 2022 con la nueva Honda RC213V. El piloto de Cervera, radiante tras superar su último problema, una lesión del nervio óptico que le tuvo tres meses parado, ha colgado una foto en el aeropuerto y un nuevo post en el que celebra que “ya queda menos para empezar y disfrutar” de nuevo sobre una MotoGP.
“Estoy deseando llegar al calor de Malasia, porque odio el frío, así que no veo el momento de ir y poder volver a la rutina como deportista. Tengo muchas ganas de subirme encima de la MotoGP; solo de pensar en este momento se me pone la piel de gallina. Por suerte ya queda menos para empezar y disfrutar”, escribe Marc en su blog de ‘Box Repsol’.
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— Marc Márquez (@marcmarquez93) 1 de febrero de 2022
Márquez subrayar que los tests de Sepang le servirán para ver cómo está físicamente y, sobre todo, como responde al esfuerzo su brazo derecho (lesionado en Jerez 2020), en relación a cómo estaba al año pasado, cuando volvió al Mundial después de tres y casi nueve lío sin pilotar. “El test también sirva para ver el trabajo que ha hecho HRC con la nueva moto y ver dónde estamos nosotros”, apunta.
“Cuando a mediados de enero el doctor Sánchez me dio el visto bueno para poder subirme encima de una moto, enseguida intensifiqué los entrenamientos para poder llegar a las pruebas de pretemporada de la mejor forma posible. Ha vuelto a ser otro invierno difícil. Por momentos no sabía cuándo podría volver a competir o si podría volver a hacerlo al reproducirse la lesión de la diplopía. “, reconoce el de Cervera.
Ahora, ya recuperado, está contento de poder volver. “Estoy muy agradecido a los doctores y ‘fisios’ que me han tratado, ya toda mi familia y equipo que me han ayudado en estos momentos tan dificiles. Entre todos han hecho posible que llegue en buenas condiciones a la pretemporada de MotoGP”, concluye.
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