
Las autoridades de Louisville (Kentucky, Estados Unidos) anunciaron ayer el comienzo de los trámites de expulsión de la policía Brett Hankison, uno de los tres agentes implicados en la muerte de la mujer afroamericana Breonna Taylor, en otro caso de violencia policial en Estados Unidos.
El alcalde de Louisville, Greg Fisher, aseguró que el jefe de la policía local, Robert Schroeder, tuvo el trámite para despedir a Hankison, el supuesto autor de los disparos, mientras que los otros dos agentes implicados siguen “reasignados” mientras se investiga el tiroteo
Breonna Taylor era una joven de 26 años que murió por ocho tiros el 13 de marzo cuando la Policía de Louisville sufrió un allanamiento sin aviso previo en su apartamento durante una investigación antidrogas, en la que no encontró estupefacientes.
Al parecer, los agentes entraron en la vivienda incorrecta y, un peso del trágico final, ninguno de ellos ha sido procesado por la Justicia.
La muerte de Taylor, junto con George Floyd, Ahmaud Arbery y otras víctimas de la brutalidad policial contra las minorías en Estados Unidos prendieron la mecha de la oleada de protestas que vive el país bajo el lema “Black Lives Matter” (Las vidas negras importan). Ayer se conmemoró el fin de la esclavitud en Estados Unidos.

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