Ysrael Zúñiga se retiró del fútbol en el 2018 tras más de dos décadas de profesión en el título cosechó varios títulos y un enorme respeto y admiración por lo hecho como jugador. Sin embargo, hoy en día ya no pisa la pelota como solía hacerlo y su pasión se ha trasladado a las oficinas, donde espera poner su grano de arena para sacar adelante al país.
El popular “Cachete” ofreció una entrevista al diario Trome y contó cómo la vida lo llevó a que hiciera futbolista, pues no soñó con serlo. Sporting Cristal le cambia la vida. El retirado deportista reveló que antes de entrar a las divisiones inferiores del cuadro “rimense” estaba estudiando para técnico dental.
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“Llego al fútbol de casualidad. Vine a Lima y estudiaba para técnico en prótesis dental en un instituto de la avenida Brasil. Mi hermano Christian ‘Patón’ Zúñiga fue traído para jugar a las menores de Cristal. Un día lo fui a visitar a La Florida y el profesor Gallardo me invitó a jugar, casi me rogaron porque no quería ”, confesó el otrora goleador de Melgar.
Sin embargo, no fue fácil debido a que Ysrael Zúñiga No tenía ni la indumentaria ni los botines para jugar o realizar una prueba. Además, dio a conocer que sus primeros pasos dentro del verde no fueron como delantero, sino como mediocampista y el mítico “Jet” lo convirtió en centroatacante ante la ausencia del nueve titular.
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“Jugaba de volante en primera línea, pero mi debut en juveniles fue de lateral izquierdo. Un día el delantero se lesionó y el técnico Alberto Gallardo me colocó allí, hice tres goles y en el segundo partido anoté tres más. Cuando se recuperó el titular pensé que regresaba a la defensa y el profesor me dijo: “No seas tonto, los delanteros ganan más”, sostuvo.
Zúñiga reconoció la ayuda de varios de sus compañeros: “No tenía zapatos, Leao Butrón me regalaba los suyos. Tenía la suerte de calzar su misma talla. Jugaba con chimpunes reciclados. Marcelo Asteggiano y José Soto me regalaban los que daban de baja y yo iba a Caquetá para que los zapateros los arreglen ”.
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