Los próximos meses marcarán el futuro de Takefusa Kubo (18 años). Según pudo saber AS, aún no hay nada decidido y todo depende de lo que haga Modric, el regreso de Odegaard, las cesiones y los posibles fichajes. La opción más lógica, contra la que va a luchar el japonés, es que en la 2020-21 salga a préstamo un equipo de Primera con un estilo que caso con sus condiciones y, directamente, disputa competición europea.
El verano pasado hubo poco margen de maniobra al respecto. Kubo hizo la pretemporada con el primer equipo y tuvo alguna incursión con el Castilla, pero el cupo de extracomunitarios le dejaba casi sin opciones de quedarse en el filial puesto que apenas tenían la opción de debutar en Liga. Eso y las propuestas de clubes de Primera como Mallorca, Valladolid y Leganés hicieron que se descantase por buscar una sesión para curtirse.
Lo de Take en el Mallorca es su mili particular, viviendo un fútbol que de otra forma raramente hubiera conocido. Antepenúltimo clasificado, los baleares están condenados a pelear por salvarse y, pese a ello, Kubo (3 goles y 3 asistencias) ha sacado su lado más competitivo: ocupa en la Liga los puestos 9 en regates intentados (74), 10 en faltas recibidas (46), 18 en recotes conseguidos (34), 27 en entradas ganadas (16), 29 en pases con peligro (20), 30 en pases interceptados (16), 31 en centros buenos (7) o 33 en remates (28).
Con ese bagaje, de momento, llama a la puerta del Madrid, pero ser extracomunitario (necesita diez años seguidos en España para conseguir la nacionalidad) complica la misión. Convencido de su potencial y de la recta final de cada temporada es la más influencia el siguiente mercado, especialmente teniendo que visitar el Bernabéu en abril, no tira ni mucho menos la toalla.
Los Juegos, en el horizonte
Otra importante cuestión para dirigir sobre Kubo es la de los Juegos. Está en la prelista y Japón le espera en Tokio 2020 porque es un icono en su país y allí el torneo es visto como histórico. El Madrid y la crisis por el coronavirus quizás la última palabra, pero Toma quiere ser olímpico y solo la petición de Zidane le quitaría la idea. Si el club le requiere para la gira, un escape para que el nipón se gane su hueco, no iría a los Juegos. Si salud cedido, en su destino tendrían que aceptar la situación. Pero ahora, con el tramo decisivo del curso por delante, la planificación en el Bernabéu por determinar y el asunto del coronavirus, el futuro de Kubo está en el aire.
[penci_ads id=”penci_ads_1″]
Source link


Deja un comentario